Salvemos juntos el Ayuí

Aprende más acerca del proyecto que pretende inundar 8.000 hectáreas para plantar arroz y soja en Corrientes. Los ríos en Argentina son un bien público, sería la primera vez que una empresa se adueña de un río, en beneficio propio ¿podrían entonces otras empresas hacer lo mismo y adueñarse de cualquier río en nuestro país? Texto completo

10/12/09

El gobernador Arturo Colombi dejó firmada la aprobación de la represa horas antes de abandonar su silla

Horas antes de entregar el bastón de la gobernación a su primo Ricardo Colombi, el Gobernador saliente Arturo Colombi sorprendió con la firma del Decreto 2359/09 que pretende habilitar la polémica Represa que inundaría el curso del Arroyo Ayuí Grande para irrigar miles de hectáreas de arroz para Copra y Adeco Agro.




Mercedes, Corrientes, 10 de Diciembre de 2009:

Los funcionarios, los empresarios y el núcleo de pseudo-científicos promotores de la intentona por represar el curso del Arroyo Ayuí Grande para dejar 8.000 hectáreas de bajo las aguas de un inmenso lago artificial tenían la jugada perfectamente montada. El viernes 4 de Diciembre harían la Audiencia Pública en Mercedes (un requisito indispensable según el Código de Aguas de Corrientes), el lunes 7 se firmaría la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), que ya estaba previamente escrita, al igual que el Decreto del Gobernador, firmado apenas horas más tarde, y antes de entregar el sillón de la gobernación a su primo Ricardo Colombi.

Todo sucedió como lo habían anunciado los anónimos emitidos desde las propias oficinas de gobierno, que describirían con vergüenza ajena, pero sin poder poner firmas, lo que estaba cantado que sucedería.

Pasaron por encima de todo, de las normas básicas de nuestra sociedad, las más elementales, la Constitución, pero luego atentaron contra todos los códigos, en especial los morales.

La Audiencia Pública había sido impugnada por un recurso extraordinario de la Fundación Iberá, por una larga lista de irregularidades. La misma organización había presentado una demanda (Recurso de Amparo) para anular un Decreto anterior que daba aprobación a un Plan de Ordenamiento de los Bosques Nativos, hecho a medida de estos empresarios, cargando con enormes irregularidades.

Sin embargo, hicieron caso omiso de una y otra cosa. No transcurrieron ni siquiera 24 horas hábiles para responder, o esperar el fallo de la justicia (que en este caso se demoró en exceso…). Desde el ICAA no llegaron siquiera a redactar el acta de la Audiencia, cuando ya tenían aprobado todo. Aún con la oposición de 3.200 firmas presentadas en el simulacro de audiencia.

El amanecer del nuevo día es para los empresarios del Ayuí, y la ciudadanía correntina, con nuevo Gobernador y una represa inescrupulosamente habilitada… La gran pregunta es ¿Cuál será ahora la conducta del nuevo gobierno? ¿Y cual la de la Justicia correntina?

Entre tanto, la indignación crece, no sólo entre los círculos ambientalistas, sino en la ciudadanía, que se ha sentido engañada, pues fueron pocos los que no advirtieron que aquella audiencia, y todo lo que precipitadamente ocurrió a continuación era un circo montado por empresarios sin escrúpulos, con autoridades domesticadas que habitaban dentro de las jaulas.



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09/12/09

Reflexiones sobre la Pantomima

Por Sebastián Barbará

Absurdo, desatinado, oscuro, irracional, disparatado, necio, anacrónico; la lista de adjetivos podría continuar hasta agotar los recursos léxicos del idioma y, aun así, es probable que no se pudiera calificar con adecuada precisión al proyecto de megarrepresa Ayuí Grande. Y si tal es la circunstancia del proyecto, ¿qué decir de los argumentos esgrimidos en su defensa? ¿Cómo abarcar cabalmente, desde la lengua, esa puesta en escena montada bajo el aspecto de audiencia pública? ¿De qué manera hacer que quien recorra estas líneas logre hacerse una idea de lo acontecido? El desafío no es menor, sobre todo cuando, de manera obscena, ha quedado en claro que hay mucha, demasiada gente que no está dispuesta a hacer el más mínimo esfuerzo en comprender ciertas cosas; tal vez por incapacidad, tal vez por una acotada concepción de las conveniencias particulares y generales. Pero es posible que un relato más o menos aplicado de los sucesos, las circunstancias y las significaciones contribuya a que algunos adviertan la manada de elefantes que pasa frente a ellos, a que otros recuperen la vergüenza, y a que se corran algunos velos maliciosos y los miopes, que son muchos, puedan ver con algo más de claridad.


En principio, más allá del grotesco show resultante, es menester aclarar que esta audiencia pública estuvo viciada desde la misma convocatoria, ya que según un magistrado provincial, la misma no reunía los requisitos legales necesarios. A ello se agrega el hecho de haber sido convocada por un gobierno saliente, pocos días antes de caducar y que, más allá de su vigencia legal, carece totalmente de legitimidad política tras la aplastante derrota sufrida en las urnas; circunstancia quizás más degradante que la figura del "lame duck" yanqui y que debería instarlos a abstenerse de tomar decisiones temerarias en temas tan controversiales. Pero, al cabo, el proyecto ha mostrado un severo desapego al cumplimiento de la ley desde su misma concepción, por lo tanto, hay que reconocer que, en este sentido, sus impulsores se conducen con gran coherencia.

Asistí al acto público esperando escuchar precisiones técnicas acerca del proyecto en cuestión, algo que vengo esperando desde bastante tiempo; pero, en cambio, me encontré con un montaje publicitario que no era sino una extensión de la campaña propagandística conque nos vienen bombardeando y distrayendo a fin de desviar la atención de las cuestiones centrales que están en discusión y, de ese modo, llevar el debate al terreno que les conviene, aun cuando, en ese punto, ya se trate sobre temas que nadie puso -ni pondría jamás- en discusión. Pero sabido es que el sentido común es el menos común de los sentidos; que la mediocridad prohijada por las deficiencias educativas se generaliza cada vez más y la primacía de los intereses mezquinos lleva a optar por salidas facilistas, a pensar proyectos corroídos por la inmediatez y una avidez desenfrenada por el lucro, sin medir convenientemente las posibles consecuencias de los propios actos.

Allí donde debió prevalecer el discurso técnico e informativo, reinaron discursos tribuneros, propios de demagogos y políticos de medio pelo; si bien, de a ratos, tomaba la palabra alguien cuyo discurso hubiera despertado la envidia del mejor vendedor ambulante, si hubiese estado presente. Y si resultó más que patético observar la manera en que la mayoría de los presentes se dejaba arrastrar hacia el pantano de una discusión estéril, no le fue en zaga el obsceno exhibicionismo del desfile de voluntades adquiridas, que abarcó a empresarios de toda talla, comerciantes, trabajadores, "periodistas" y hasta algún científico de pretendido prestigio, todos quienes en ningún momento pudieron disimular el guión mal aprendido, la ausencia de espontaneidad, la obligación por nobleza, o la escasez de racionalidad en sus alocuciones. Pero como en toda pantomima no deben faltar los payasos, aquí los hubo y en cantidad; y subieron a escena ya fuera para descalificar, arengar, apoyar con cuanto argumento estuviese a mano y sonara más o menos importante, o simplemente para lo que mejor saben hacer, esto es, hacer reír, cumpliendo a rajatabla con el requisito principal de todo fantoche: no tener miedo al ridículo. Todo aquel que pretendió volver la discusión a su cauce recibió pronta respuesta negativa de parte de la claque, a todas luces patrocinada por quienes intentan imponer el proyecto, y que se sumó al grotesco aportando una manifiesta mediocridad que la llevó a vitorear, por no comprender del todo, algún discurso con tendencia más bien crítica. Tan burda fue su actuación que hasta dio lugar a que algunos purgaran su conciencia instando a respetar las disidencias; porque una cosa es violar la Constitución y las leyes, pero mucho cuidado con transgredir la etiqueta de una audiencia pública.

Con todo, apenas un par de horas de presenciar el acto bastaron para sacar conclusiones y plantearse algunos interrogantes, a saber:




- Las argumentaciones apuntaron a defender el trabajo, como si alguien, en algún momento, hubiese abogado por el ocio y la desocupación. Que se entienda de una buena vez: nadie les niega que puedan desarrollar libremente sus deseos de trabajar, tan sólo se les exige que lo hagan, como corresponde, dentro del marco de la ley; sin avasallar los derechos de otros. Nadie se opone al cultivo de arroz, lo que está en discusión es el cómo, esto es, la forma en que se lo debe desarrollar; y volvemos a lo principal: hay que ajustarse a derecho. Si existen proyectos alternativos que, de igual modo, traerían el sinfín de beneficios pregonados como leitmotiv del proyecto ¿por qué insistir en algo tan monstruoso y controversial?




- La interpretación del concepto de “trabajo” resultó más que llamativa: pude enterarme de que “trabajar” es “trabajar” si y sólo si implica levantarse temprano (más precisamente, a las 4:00 AM) y realizar algún tipo de esfuerzo físico. Todo lo demás, queda reducido a “Mirar pajaritos”. Quizás, algún día, quienes así lo entienden puedan comprender que dentro del conjunto de actividades que arbitrariamente han quedado englobadas en tal denominación, se encuentran aquellas que han logrado sacar a la especie de las cavernas, aquellas que han sido y siguen siendo el motor del progreso en todos los campos de la actividad humana, incluso el trabajo; porque si el mundo ha avanzado en diversos aspectos, poco tuvieron que ver en ello los perritos de sulqui y las mulas de carga, y mucho aportaron los pensadores. En cualquier caso, lo que quedó más que claro es que hay muchos que no están haciendo trabajar demasiado a sus cerebros; porque tanta unanimidad es sospechosa; sabido es que, si todos piensan lo mismo, quiere decir que algunos no están pensando.




- Como es público y notorio que escasean argumentos legales y técnicos a favor del proyecto, no faltó quien acudiera a la mística, desempolvando argumentos que fueron verdades absolutas hasta hace, tal vez, un siglo. Pero es comprensible, siempre es mejor, es más tranquilizador, tener a un dios de su lado; sobre todo un dios pretendidamente omnipotente que sostenga el perimido paradigma antropocentrista y mande dominar absolutamente todo; y que, de puro misericordioso, perdonará todas y cada una de nuestras faltas, aún cuando estas sean cometidas con plena conciencia de que se está procediendo mal. Y si acaso faltara algo, Dios proveerá; y si algo fallara, Dios sabrá por qué hace las cosas; y si extinguimos alguna especie, Dios lo quiso; y sus caminos son misteriosos; y hágase su voluntad así en la tierra como en el agua, esto es, en el agua del Ayuí. La ignorancia de las masas siempre fue redituable para los poderosos y, muchas veces, ignorar o fingir que no se sabe exime de culpas; porque el saber, el tomar conciencia de las cosas, implica asumir responsabilidades; entonces, es mejor que sea la voluntad de Dios, porque entonces la culpa se dispersa, es de todos y, cuando es así, la culpa es de nadie. Pocas cosas son tan ridículas como querer profundizar un modelo de producción que se ha agotado nada menos que por poner en peligro la misma supervivencia de nuestra especie; en especial cuando el mundo se dispone a discutir, precisamente, la necesidad de un cambio de paradigma productivo que intenta relocalizar al hombre en el contexto planetario.




- Un argumento recurrente en la propaganda pro megarrepresa ha sido el hambre mundial y la necesidad de producir alimentos para paliarlo. Pero tan grande es el corazón de la U.T.E. que lo ha convertido casi en la razón única de su proceder y, aparentemente, la sola conciencia acerca de la existencia de este flagelo los ha sumido en un estado de premura y emoción violenta que les ha hecho olvidar algunas realidades: que el problema del mundo no es la escasez de alimento, sino la injusta y desproporcionada distribución de los mismos, y eso es algo que no lo solucionará el proyecto Ayuí Grande; o que para hacer el bien es desaconsejable elegir el camino del mal, como lo es el violar los contratos de convivencia que acuerdan las sociedades (leyes). Por si quedara alguna duda, baste recordar que quienes actúan movidos por sentimientos altruistas jamás se valen de cualquier medio para conseguir sus fines, porque esa misma conciencia moral que genera el impulso de hacer el bien exige obrar bien en cada instancia hasta lograr el objetivo; y, por el contrario, quienes persiguen fines mezquinos, reñidos con el bien común, nunca vacilan en valerse de cualquier medio para satisfacer sus intereses.




- Para quienes no tengan el corazón tan grande, también hay razones de peso: la promesa de trabajo a mansalva y una producción de riqueza cuyo derramamiento propiciará el bienestar económico de Mercedes. Ante ello volvemos a la ineludible verdad de que, con proyectos alternativos, se podría lograr exactamente lo mismo; pero antes que eso, existen razones para dudar del verdadero destino de la riqueza que se estima podrá generarse. Y es que, en el mes de Abril de 2009, una nota de Jorge Lanata publicada en el diario Crítica y de la que se hicieron eco otros medios (salvo los pertenecientes al Grupo Clarín, ya se verá por qué), relataba el caso de un agente financiero de nacionalidad argentina, quien trabajaba administrando los modestos ahorros de algunos connacionales en la colosal financiera JP Morgan, con asiento en los Estados Unidos. Algunas desprolijidades en el manejo de ciertos fondos hicieron que el mencionado agente se entregara a la justicia en carácter de “arrepentido”, por lo cual entregó una lista de su cartera de clientes, quienes a partir de la intervención judicial están bajo investigación por lavado de dinero y evasión impositiva. Algunos de los nombres que figuraban en dicha lista como propietarios de cuentas ciertamente millonarias son harto conocidos: Ernestina de Noble (propietaria de Clarín) y José Aranda, miembro del directorio de Grupo Clarín; aunque por estas tierras sea, quizás, más conocido por ser el propietario de la empresa Copra S.A., la cabeza más visible de la U.T.E. y tal vez la principal impulsora del proyecto Ayuí Grande. Entonces, inevitablemente, surgen interrogantes: ¿Qué destino tendrán las harto pregonadas ingentes ganancias de la producción de arroz? ¿Habrá un retorno en inversión genuina para Mercedes o se producirán millones para que alguien siga fugando capitales del país hacia sus ya sustanciosas cuentas off shore?


Y los planteos podrían seguir, porque, por ejemplo, nadie parece haberse acordado de que miles de nuevas hectáreas de arroz u otros cultivos requerirán toneladas de agroquímicos, que varios estudios están señalando como cancerígenos y cuya aplicación resultaría en la presencia de una nube tóxica a un tiro de piedra. Muchos de quienes dejaron la propia dignidad frente al micrófono en la audiencia pública con el fin de defender el proyecto son productores agropecuarios, miembros de un sector que, razonablemente, se ha desgañitado reclamando, al gobierno nacional, reglas de juego claras y justas; pero no obstante, no han vacilado en dar apoyo a quienes abiertamente pretenden avasallar las normas vigentes en un espectro que va desde la Constitución Nacional hasta el Código de Aguas de la provincia ¿La coherencia? Bien, gracias. Ni qué hablar de un gobierno provincial que se ha mostrado más cercano a pasar a formar parte de la U.T.E. que de defender las leyes que fundamentan su propia existencia.

¿Qué expectativas despierta el recambio gubernamental? pues, aunque la primera evidencia nos muestra una abierta desobediencia al mandato recibido en las urnas, cualesquiera hayan sido los motivos, la esperanza de que alguien se decida a observar el cumplimiento de la ley -al cabo eso es lo que se jura al asumir- siempre estará presente; de lo contrario, ya nada justificaría estas líneas. Porque si el pueblo asiste a una tragedia que arteramente es representada en clave de pantomima, y se da el caso de que no consiga notar la diferencia o, peor aún, que lo acepte mansamente y a conciencia, entonces quiere decir que, como sociedad, tenemos un grave problema. Y es algo que no lo arregla el director de la obra por sí solo, necesariamente debe participar el público. Pongamos manos a la obra.

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07/12/09

Copra y Adeco Agro pusieron su maquinaria en marcha

Para represar el Arroyo Ayuí Grande

 No se trata todavía de la maquinaria motriz para construir los paredones de la presa, sino de la mediática y del ejercicio de influencias sobre el gobierno correntino y la ciudadanía.
 Montaron en la Audiencia Pública del 4 de diciembre un escenario a la medida de sus ambiciones, preparado para convencer sobre el derrame económico del proyecto y demostrar los apoyos suficientes.
 Se adueñaron de la agenda de la reunión dominando las intervenciones, proveyendo transporte a oradores a favor, convocando firmas con métodos rayanos en lo extorsivo, administrando discursos a medida y alentando silbatinas dirigidas a quienes defienden el arroyo Ayuí.



La Audiencia Pública convocada el pasado 4 de diciembre por el ICAA para presentar el Proyecto de la Represa del Ayuí Grande en Mercedes, Corrientes, que –por improcedente– había sido objeto de un recurso extraordinario de impugnación por parte de la Fundación Iberá, se llevó a cabo en la ciudad de Mercedes evidenciando un escenario montado a la medida de los intereses del grupo empresarial, y con autoridades que se mostraron domesticadas al efecto.

La audiencia comenzó a las 7 de la tarde con la presentación del proyecto y su Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), enfocando casi exclusivamente los beneficios materiales que serían derramados por el proyecto en la ciudadanía, a través de 1.300 puestos de trabajo. El dato curioso apareció cuando los técnicos agrónomos mencionaron la superficie de irrigación que podrían lograr con la represa, porque de 28.000 hectáreas, promocionadas hasta entonces y en ediciones anteriores, pasaron a un vago “15 o 20 mil hectáreas” (que luego se acomodó en 15.000 has durante las siguientes presentaciones). Sin embargo, los puestos de trabajo nunca dejaron de ser los originales 1.300… Quedó una pregunta latente ¿Habrían olvidado actualizar esta cifra, o 28.000 hectáreas proveerán de igual trabajo que 15.000?

Cuestionable o no, con el dato en carpeta, los titulares de la empresa Copra habían recorrido comercios, asociaciones, consejos de profesionales, cámaras de empresarios y hasta clubes de futbol, levantando adhesiones. Hay que reconocer que hicieron un gran trabajo, y muchísimos fueron los estamentos que atendieron a la lógica convocatoria de los beneficios.

“Estos apoyos son entendibles ¿Quién no quiere más trabajo, más dinero circulando en el pueblo, mejores oportunidades locales para evitar la migración de jóvenes que caracteriza a Corrientes?”. Pero al ocultar deliberadamente los daños ambientales y sobrepasar las leyes vigentes, empleando sofisticada cosmética, las empresas –e incluso el Gobierno–, obraron de manera irresponsable, creando expectativas en la gente y una lógica demanda que luego resulta perfectamente manipulable. Ansiedad, angustia y más tarde reclamo y hasta agresividad hacia los eventuales “detractores”, se convierten en armas convenientemente empleadas por los impulsores del proyecto.

En el transcurso de la audiencia, que tuvo al Ing. Ricardo Freire (Copra) al comando de los controles, fueron apareciendo en escena distintas expresiones de apoyo: los fabricantes de maquinaria, repuesteros, camioneros, trabajadores rurales, contratistas, consignatarios, profesionales. Un conocido comerciante local confesó: “Me vinieron a buscar varias veces para firmar, y lo hice… una, porque imagino que darán más trabajo, otra, porque no quiero que me lo saquen ahora”.

¡Hasta un sector (no menor) de la prensa proveyó un comunicado de apoyo!, algo que resultó insólito tomando en cuenta el principio de “imparcialidad” que debe regir su ética cuando un tema se presenta con posiciones encontradas en la sociedad. Para ciertos observadores, los contratos de publicidad de los distintos medios resultaron mandatorios. Hay que decir, en favor de muchos periodistas que no por ello dejaron de publicar, en las últimas semanas, los comunicados a favor del Ayuí que sistemáticamente proveyó la Fundación Iberá pagando “cero peso” en materia de publicidad y alquiler de espacios.

“Es que esta es una campaña que hacemos sin presupuesto alguno”, explicó el presidente de la entidad Enrique Lacour, “ninguno de nosotros cobra nada, ni aun los profesionales que nos asesoran, biólogos y abogados de prestigio y trayectoria. Tenemos por principio no pagar un solo espacio en la prensa, y sin embargo, la gente y los medios están ávidos de nuestras noticias vinculadas a este tema del que la sociedad parece presa. Muchos piensan que esto es una barbaridad, pero simplemente no se animan a decirlo”.


Impacto Ambiental

En cuanto a la Evaluación de Impacto Ambiental, su presentador fue el polémico Ing. Agr. De la UBA Jorge Adámoli, quién dedicó la mitad de su tiempo a intentar desarmar supuestos artificios empleados por las fracciones “ecologistas” que defienden el Arroyo Ayuí, proponiendo para ello una nutrida variedad de expresiones inverosímiles, que se encargó de asignar a los mismos y machacar de “Falso” con taxativos carteles.

“Nuestros detractores, que son unos pocos, dicen que vamos a inundar el Iberá… Pues eso es FALSO”… “Dicen que se inundarán 137 km de costas, cuando en verdad son 137 has de bosques”… , FALSO. Y siguió de esa forma durante algunos minutos, advirtiendo sobre la manipulación a cargo de los defensores del Ayuí (algunos de los cuales en la sala tomaban nota para más tarde señalar tal bajeza al ingeniero).

Adámoli podía dedicarse a eso ya que las garantías de fundamentar una represa ambientalmente neutra, o aún beneficiosa, vendrían de la mano de un audiovisual enviado por el Dr. Otto Solbrig (Emérito de la Universidad de Harvard) –aunque habría que decir “supuestamente enviado” para salvar el prestigio del conocido biólogo–, que sorprendió por su excelente factura, musicalización, mezclas de imágenes y enfática locución. Sin embargo, a la hora de mencionar la biodiversidad de la zona, por ejemplo “a las aves que se verían beneficiadas”, mostraba una cotorrita australiana. Los biólogos presentes concluían en silencio: “O a Solbrig no le enviaron el video, o de aves de la zona conoce poco…”

Más allá de la nota de color, el presentado como imparcial evaluador externo había confesado haber cobrado dinero de las empresas para realizar su evaluación. Es que a esta altura, el hecho de que la EIA (Evaluación de Impacto Ambiental) fue completamente desarrollada por los propios interesados es algo que nadie se encarga de esconder: ¡los propios gerentes de la compañía son los promocionados líderes de la Evaluación de su Impacto! En estas circunstancias ¿Alguien esperaría una evaluación que no sea favorable a las empresas?


Discursos agresivos ¿Signo de debilidad?

La retórica de los discursos –muchos de ellos redactados por personas diferentes de las que se encargaron de leerlos, cuestión que se evidenció por la cantidad de furcios devenidos de la escasa práctica en su lectura; además de convenientemente colocados al principio en orden preconcebido; pendulaban indefectiblemente del elogio a la Represa –como la panacea local del empleo–, al repudio a los “ecologistas”, a los que se trató de holgazanes, fanáticos, emisarios del imperio norteamericano, corruptos, facciosos y simuladores. Mayormente con la aclaración de que eran “unos pocos”…

De hecho, al menos en esa sala, eran efectivamente pocos. Es que estar allí para dar la cara era algo reservado para valientes, y hay que reconocer que no la pasaron muy bien. Cuando una de las primeras expresiones a favor del Ayuí apareció de la mano de Pedro Healy (que más que “ecologista” es un divulgador y dirigente de la ruralidad correntina), abucheos y faltas de respeto no se hicieron esperar (…”Agarrá la pala”, se escuchó entre otros improperios). La autoridad no intervino a tiempo, sino tibiamente y más tarde. El propio Ing. Adámoli, que había denostado previamente a los ecologistas, se encargo de pedir “un poco de respeto”.

En un clima de completo éxtasis por los beneficios de todo tipo que traería esta represa, los defensores de la naturaleza, las cabezas más visibles de la oposición a la represa, tuvieron que esperar hasta pasada la medianoche. Cuando el público ya raleaba, llegaron las intervenciones de estrictos 5 minutos y sin pantalla previamente montada: la Escribana María Mercedes Vallejos (en nombre del Abogado Constitucionalista Daniel Sabsay), la Abogada Ana Carola Galeano, Horacio Cardozo, Enrique Lacour y Aníbal Parera (a los que se sumó la voz inesperada y vívida de un productor arrocero afectado por una represa en la propia cuenca del Miriñay, el Sr. Luis Picolini). Este último contó de qué forma aquella represa lo había dejado sin agua, recalcó la insensibilidad en su administración, y dejó copia de sus documentos. De alguna manera fue el abanderado de los ausentes pero preocupados productores de la cuenca del Miriñay.

Sin embargo, amuchados al final, los puntales de la defensa del arroyo correntino lograron instalar un momento diferente, en donde varios de los oyentes alcanzaron a reflexionar sobre la legitimidad y las bases mismas de este proyecto. Al demostrar claramente que no se está en contra de la producción de arroz, ni de ninguna otra práctica agrícola bien llevada, sino de la intensión de sepultar el Ayuí (expresado especialmente por el biólogo Parera), se escucharon inesperados aplausos de la tribuna de productores.

La escribana certificó las firmas de más de 3.200 personas que se manifestaron en contra de la represa en distintas partes del país y el mundo.


Plataforma legal vacía

Quedaba para el final un “plato fuerte” de las empresas: su apoderado legal. Sin embargo su discurso fue sorprendente, dado su calificación, ya que en lugar de dedicarse a rebatir los argumentos legales esgrimidos principalmente en el discurso de Sabsay; se distrajo en una escalada increpante a los ecologistas, caracterizándolos con toda clase de epítetos, arrancando los consabidos aplausos de la tribuna.

Notable también fue la inmediata liberación de una extensa gacetilla de prensa, cuidadosamente labrada en base a los contenidos de una gran cantidad de discursos, a favor de la represa, donde ni la Impugnación presentada por la Fundación Iberá ni ninguno de los discursos en contra de la represa fueron expresados. En 5 páginas de sobreabundantes expresiones, apenas se dijo que los empresarios estaban satisfechos “considerando que las 7 u 8 personas que pusieron objeciones a lo largo de la noche no expusieron elementos técnicos vinculados al Proyecto en sí mismo, sino que hicieron cuestionamientos de tipo ideológico”. Para la gente que analiza un poco más del promedio, este no es más que un signo de debilidad en los argumentos.

Pues en adelante, los “siete u ocho”, productores, profesionales y ciudadanos comunes calificados de “ecologistas ideologizados”, alentados por otros 3.200 que firmaron en contra de que se haga esta represa (nómina que incluye perfiles de todo tipo y hasta un integrante de la Evaluación de Impacto Ambiental), y por los que por lógico pudor social, o temor a perder sus fuentes de ingresos, no se animan a mostrarse, pero aprueban desde el llano, están ahora tocando las puertas de la Justicia.

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05/12/09

A los que piensan que por producir alimento y dar trabajo adquieren derechos extraordinarios les digo " Están equivocados"

Discurso de Horacio Cardozo en ocasion de la Audiencia Pública del Proyecto de Mega Represa en el Ayuí.




Quien les habla, lo hace en Defensa del Ayuí…. soy una de las muchas personas que quiere que el Ayuí siga existiendo como tal… pero reconozco que soy una de las pocas que lo expresa públicamente.
Lo hago como un ciudadano común, con el interés más genuino.

Quiero simplemente analizar el proceso de validación por lo cual ah pasado el proyecto...
Durante 4 años eh sido testigo, como se ha bombardeado mediáticamente a nuestra sociedad... Intentaron hacernos creer que esta represa es una suerte de milagro capaz de solucionar el hambre y la pobreza… esto, para mí es un acto de irresponsabilidad, es un asunto mucho más serio, más complejo y creo que merece un debate mucho más profundo. Pero la picardía se entiende cuando vemos que “el mensaje” coloca a las empresas en un lugar privilegiado de la discusión, los pone en lugar de nuestros salvadores y nos induce a mirarlos como tales.

... Señores ese lugar no se lo han ganado.

... Mensajes como “producimos alimento para el mundo” … “No al hambre si al Ayuí Grande” ... por favor, como si esto se tratase del “hambre“... se han hecho atrocidades “justificadas” por las causas mas nobles... se han librado guerras en nombre de la paz… por que la causa noble es el mejor camuflaje para ocultar el motivo real que es el negocio que hay detrás de eso”… Señores, si esto fuese por el hambre o para cambiar la realidad de nuestra provincia… si así fuese, creo que ya que todos deberíamos haber tenido muestras de un esfuerzo por ajustar el proyecto a niveles menos agresivos con el medio ambiente. Pero después de 4 años esa muestra nunca llegó… a estas alturas solo puedo pensar que solo interesa el negocio y la renta de las empresas.

Todos estos falsos mensajes, son claros síntomas de debilidad... intentan fortalecer la imagen de un proyecto que está anclado en las bases misma de la ilegalidad... su talón de Aquiles. Es justamente por eso que nos quieren convencer llenándonos de números, mareándonos con cifras, para que minimicemos su clara violación a las normas!

Un proyecto de esta magnitud claro que es importante para la provincia, pero de la manera que está hoy planteado conlleva un grave daño ambiental innecesario.

Un informe de Naciones Unidas declara que actualmente se produce alimentos no para 6 mil millones de personas, que es la actual población mundial, sino que lo hacemos para 12.000 millones… podemos alimentar a 2 planetas actualmente…. Que nos dice esto?... que el verdadero problema está en otro lado… debemos buscar políticas distributivas más equitativas, debemos luchar para que de alguna manera la pobreza deje de ser un negocio para unos pocos…

Necesitamos que de una vez por todas no se corte el hilo por lo más fino… y debemos exigir a los políticos y empresarios, más creatividad… mayor compromiso con nuestro futuro, y que no sea este difícil presente un “fierro caliente” con soluciones apuradas y vacías de compromiso.

No estoy a favor de esta represa, porque sencillamente, pienso como decía Richard Leaky: que... “El camino hacia la erradicación de la pobreza no puede pasar por la degradación medioambiental.

Debemos trabajar juntos en esas soluciones… que han de ser aquellas que no afecten la salud del planeta.

Una cosa más... A los que piensan que por producir “alimento y trabajo” adquieren derechos extraordinarios... les digo: “Están equivocados”. A los que quieren venderme este proyecto como la salvación de nuestra querida ciudad: “Gracias por los espejitos, No los quiero”.
Finalmente a los que promueven este proyecto les digo:
... Dentro de la Ley, TODO... Fuera de la Ley, NADA.
Muchas Gracias.
Lic. Guillermo Horacio Cardozo.


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Las políticas públicas no deben atender prioritariamente a intereses privados

Escrito de la Abogada Dra. MARÍA BELÉN BLANCO presentado en la Audiencia Pública.

OPOSICIÓN AL PROYECTO PRODUCTIVO DE LA REPRESA AYUÍ GRANDE EN LA IV SECCIÓN DEL DEPARTAMENTO MERCEDES – FUNDAMENTACIÓN.-

ING. HIDRÁULICO Y CIVIL MARIO RUBÉN RUJANA
ADMINISTRADOR GENERAL DEL INSTITUTO
CORRENTINO DEL AGUA Y DEL AMBIENTE
SU DESPACHO:

MARÍA BELÉN BLANCO, Argentina, D.N.I. Nº: 25.208.648, con domicilio en calle Don Bosco Nº 585 de la ciudad de Curuzú Cuatiá, Provincia de Corrientes, de profesión Abogada, vengo por éste acto en legal tiempo y forma a presentar escrito de oposición al represamiento del Arroyo Ayuí, en el marco de la Audiencia Pública del proyecto productivo Ayuí Grande convocada por el ICAA.-

Texto y Fundamentación: “El paradigma de los últimos 400 años ha consistido en la agresión sistemática, planificada y organizada de la Naturaleza para extraerle todo lo posible en nuestro beneficio, mediante un proyecto científico técnico y mediante la operativización del saber, que nos produce frutos en términos de bienes y servicios. Ese modelo fue puesto en tela de juicio en 1972, en la Conferencia de Estocolmo. Momento en el que se incorporaron a nuestro discurso palabras como BIOCIDIO, es decir, la eliminación de la vida, de las especies; o GEOCIDIO, que significa matar la tierra, haciéndola incultivable, estéril, desértica. Hoy se habla también de ECOCIDIO, o sea, de la destrucción de los sistemas de hábitat humano, animal y vegetal. Se desarrolla, por tanto, un inmenso proceso de muerte del que todos somos víctimas y al mismo tiempo causantes de su mecánica.

Y es esto exactamente lo que queremos evitar los ecologistas en nuestro cotidiano vivir y hoy particularmente al intentar defender al Ayuí de la indolencia de la Unión Transitoria de Empresas “Represa Ayuí Grande”, que conforman Copra S.A., Pilagá S.A. (del grupo Adeco) y Tupantuva S.A.-

Pero no puedo desconocer que tras las agresiones a la naturaleza, a las clases sociales, a las minorías, al cuerpo, al niño, a la mujer, existe un poder político y económico que es sustentado ya sea por el Estado con su política de desarrollo industrial, agrícola, vial, urbano, energético o por las grandes compañías nacionales o transnacionales, que llevan a cabo planes sectoriales y globales dentro de ese paradigma de desarrollo acelerado, cuantitativo, ilimitado, sin miramientos y sin absoluto respeto por el resto de la humanidad. Son cuestiones políticas las que inciden cada vez que se instala una fábrica o se lleva a la práctica cualquier proyecto, tal como el que se pretende con la Mega-represa Ayuí Grande: por ello es preciso tomar en cuenta que si el proyecto agrede al medio ambiente, a la Naturaleza, si afecta a las poblaciones humanas, si tiene implicaciones para la devastación forestal, la afectación del agua, la eliminación de animales o de microorganismos y el desequilibrio ecológico de la región es menester evitar su puesta en marcha y hacer comprender a la clase política gobernante que es falsa la dicotomía: “recursos económicos versus preservación del medio ambiente”.

Señores es posible el desarrollo sustentable de la región. Es preciso desarrollar gestión responsable, planificada y una cultura del agua que permita una participación comprometida de la sociedad en su conjunto en la toma de decisiones con respecto al uso y manejo del recurso agua.

En la Declaración de Kioto los ministros reconocieron que para las naciones “el agua es la fuerza que impulsa el desarrollo sostenible, indispensable para la erradicación de la pobreza, el hambre, la salud y el bienestar de la humanidad”.

Con esto quiero decir que no me opongo a la siembra de arroz ni de cualquier otro cultivo, no me opongo a la creación de fuentes de trabajo, a la inversión de capitales privados en la provincia sino que me opongo a que el Arroyo Ayuí sea sepultado por un lago artificial doce veces más grande que el casco urbano de Mercedes, atravesando con un paredón el río Ayuí e inundando su lecho completo en un tramo de treinta a cincuenta kilómetros de costas, tal como lo explicó el biólogo Aníbal Fernando Parera infinidad de veces.

No puede desconocerse que el agua constituye uno de los elementos que integran el ambiente y que el acceso al agua es un derecho humano fundamental, razones más que suficientes para impedir que un cauce público como el Arroyo Ayuí sea represado para satisfacer los intereses mezquinos de un grupo de inversores privados ávidos de ganancias a costa de la afectación no sólo del Arroyo en el que pretende construirse la represa sino de la fauna y la flora del lugar, de los bosques nativos, de los suelos aledaños y del derecho de las generaciones presentes y futuras de gozar de un ambiente sano y equilibrado.

El agua siempre ha sido un vital recurso para el desarrollo socio económico cultural y por ende para el bienestar de la población. Es esencial tanto para las actividades industriales como para la agricultura. Pero a medida de que se logran avances tecnológicos, la demanda de agua potable es cada vez mayor generando, en consecuencia, escasez de agua disponible en el mundo y en ese contexto, la Argentina es considerada como la “potencia acuífera” del futuro y no podemos soslayar que la provincia de Corrientes atesora en su interior el tan preciado ORO AZUL, motivo de celo y envidia para tantas potencias económicas.

Por lo tanto, no es exagerado decir que el agua del Arroyo Ayuí constituye un recurso natural único, finito, estratégico, de fundamental importancia para la existencia humana en la provincia y el país, y como tal, es necesaria su defensa y protección y afortunadamente existe un conjunto complejo de normas que constituyen el “derecho de aguas” que lo permiten y que serán las mismas que impedirán que el represamiento del Ayuí sea una realidad.

En consecuencia, puedo afirmar que las supuestas ventajas económicas para la provincia y su gente, supuestos 13.000 puestos de trabajo no son nada comparados con la utilidad que reporta el devenir de las aguas del Ayuí por los Departamentos de Mercedes, Paso de Los Libres Curuzú Cuatiá, y Monte Caseros.

Los ríos, arroyos y sus cauces y toda otra agua que tenga o adquiera la aptitud de satisfacer el uso de interés general, constituyen Aguas de Dominio Público por ende corresponde al Estado velar por su debido uso y preservación de manera tal que todos los ciudadanos tengan igual acceso a sus beneficios.

Las políticas públicas no deben atender prioritariamente a intereses privados, que ven la explotación de los recursos hídricos desde una perspectiva inmediatista.

Lo que pretende hacerse con el represamiento del Ayuí no tiene precedentes en ningún Estado.

En el PREÁMBULO DEL AGUA puede leerse en su premisas 15 lo siguiente: 15. “Los proyectos de riego intensivo y de represas en gran escala son responsables por la inundación de centenares de miles de kilómetros cuadrados de suelo, que causan la salinización de otras regiones, usan la mayor parte de las reservas mundiales disponibles para abastecimiento de agua, desalojan forzosamente a miles de personas de sus casas y reducen los índices de pesca, destruyen los ecosistemas acuáticos y consumen grandes cantidades de recursos financieros.”

En consecuencia el uso eficiente del agua del Arroyo Ayuí no es una opción más, es la única y así lo prevé el Art. 57 del Código de Aguas de Corrientes (Decreto 191/01) al decir “Nadie podrá variar el régimen, naturaleza o calidad de las aguas, ni alterar los cauces naturales o artificiales ni su uso, sin previa autorización de la Autoridad de Aplicación, Y EN NINGÚN CASO, SI CON ELLO SE PERJUDICARE LA SALUD PÚBLICA, SE CAUSARE DAÑO A LA COMUNIDAD, A LAS CUENCAS, A OTROS RECURSOS NATURALES O AL MEDIO AMBIENTE. Tampoco se podrá obstruir los caminos de servicio de las obras hidráulicas, sin autorización de la Autoridad de Aplicación. Los infractores serán sancionados con multa prevista en el artículo 285 de este Código, o con sanción conminatoria de acuerdo al artículo 286 de este mismo cuerpo legal, según las características y circunstancias de cada caso.”. Las negritas y el subrayado me pertenecen.

En síntesis el Proyecto Ayuí vulnera no sólo los Artículos 17, 31, 41, 43, 75 inc. 17, 75 inc. 22 y concordantes de la Constitución Nacional, del Art. 67 de la Constitución de la Provincia de Corrientes, la Ley General de Ambiente Nº 25.675, Leyes Nacionales 25.675, 26.160, Ley Nº 25.688- Régimen de Gestión Ambiental de las Aguas, Ley de presupuestos mínimos. Ley Nacional Nº 26.331 y su Dec. Reglamentario Nº 91/2009, y de las Leyes Provinciales N° 2.903, 4.731 y 5067 sino el más elemental de los derechos, el derecho a la vida misma ya que poco le importa la desaparición del ciervo de los pantanos, el aguará guazú o el lobito de río o de las especies arbóreas de la región como así tampoco el derecho inalienable de todo ser humano de usar y gozar de todo lo que Dios nos ha dado en calidad de préstamo con el deber de preservarlo para las generaciones venideras.

Para terminar quiero compartir con Uds. con el objeto de mover a reflexión el siguiente texto del estadista Mikhail Gorbachev (Mijaíl Gorbachov: político ruso, último presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), impulsor de las reformas que acabarían por dar como resultado, desde la segunda mitad de la década de 1980, el final de la Guerra fría, por lo cual obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1990. Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos):

“El agua mueve pueblos
El agua, como la religión y la
ideología, tiene el poder de mover
millones de personas. Desde los
comienzos de la civilización humana,
los pueblos se han trasladado hasta
asentarse cerca de ella. Los pueblos se
van cuando ya no hay más. Los pueblos
se mudan cuando hay demasiada agua.
Los pueblos viajan con ella. Los
pueblos escriben, cantan y bailan por
ella. Pelean por ella. Y todos la
necesitan en todas partes del mundo y
todos los días…Así como el agua nos
mueve, debemos nosotros movernos
para salvarla.” (de “El Agua. La Gota de Vida”).-


MARÍA BELÉN BLANCO.
D.N.I Nº: 25.208.648
ABOGADA.-

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En Rescate del Ayu-í grande y en defensa de lo público

Palabras de Peter Healy en la Audiencia Pública del Ayui Grande





Me voy a referir al •rescate• del ‘ Ayu-í grande ‘ y en defensa de lo público.. como lo
son los •cauces de agua• .. ¿a quien se les •ocurre• anular su cauce ó cambiar su curso?

No hay antecedente de un represamiento en un •cauce público• como lo son
arroyos ó rios del interior…de la Pcia. Ctes.

El •modo• y •las formas• que tratamos nuestros recursos naturales es una cuestión que
•supera• las desiciones •políticas•.. y Nos •compete• a •todos• y cada uno de los ciudadanos

Pero un ambicioso e ilegal empredimiento de una mega-represa sobre el Ayu-í grande
haria desaparecer 50 kms de costas con sus bosques de rivera, pastizales y pajonales..
que quedarian •sepultados• bajo un espejo de agua •artificial• de + 8000 has… (*)
la construcción del •paredón• , interrumpiendo su flujo normal para •crear este espejo•
ó lago artificial.. No tiene precedentes.. porque ¿porque los rios y arroyos son de
•todos• y NO pertenecen a los propietarios de las tierras a su alrededor.. son •públicos• ¡


Así lo prevén piezas juridicas fundamentales del Pais : la Const. Nacional y Provincial
que son los derechos •inalienables• e •imprescriptibles• y No se compadece con el modelo
de •desarrollo sustentable• contemplado en la •reforma• de la Constitución Pcial.

... El Codigo Civil dela R.A. art. 2645 -la construcción de represas de agua de rios o arroyo
se regirá por las normas del derecho administrativo.. art. 2646 - Ni con la licencia
del Estado, provicia ó municipalidad, podrá •ningun ribereño• extender sus diques de
represas más alla del •medio• del rio ó arroyos.. art. 2647- los terrenos •inferiores• estan
sujetos •a recibir• las aguas que naturalmente descienden de los terrenos superiores,
sin que para eso hubiese contribuido el trabajo del hombre… y , fue lo que •origino• en
un fallo •inapelable• del Juez Federal de P.delos Libres Dr. Oliva dió orden •destrucción•
endicamiento de •contención• ubicado s/•cauce• del Rio Miriñay - estab.San Agustin año ’90 -

Ley Nac. 25.675 General del Ambiente que •establece• el Principio de Precaución…
ademas viola ley 4731 de Medio Ambiente - ley 5175/’97 Preservación de Bosques Nativos
y la ley 5067 de Evaluación de Impacto Ambiental y, el Código de Agua de Ctes.- aunque
en un caso así.., No hace falta un estudio de Impacto Ambiental.., yá que el proyecto de la
construcción •mega-represa• Es : i-legal.. x la terrestre imprevisión de gobernantes , seudo
asesores.. e •inversionistas ocasionales•..todos bajo amparo de un •decreto + kuestionable• e
•improcedente• al No adjuntar la información •completa• en el Decreto de Ord. Territorial..

(*) en estos ambientes de •pastizales naturales•.. que son •reservorios• de Carbono y pueden
•almacenar• ese carbono en •el suelo• x •siglos•.. tal como lo recomienda la FAO , ONG
y, en este marco conceptual •compartido• x •cientificos• como el prof. Otto Solbrig
de todo este •aspecto• No hay una •evaluación• de los Impactos Negativos.. de mayores
•konsecuencias• a la •bio-diversidad• dentro del •eco-sistema• del arroyo Ayu-í grande .-

Ademas producen + 6000 kgs anuales de materia seca bajo las condiciones actuales pero que
pueden ser aprovechado en implantación de pasturas de mayor calidad.. y cantidad si así se
•implementara•.. ¡ todo lo cual •se desprecia•.. ¡ No esta ni siquiera debidamente •evaluado• ¡
al quedar •sepultado• bajo las aguas represadas indebidamente•.. ¡ un verdadero •atropello• ¡
ademas del •efecto• de •atrofilación vegetal•.. y la •colmatación• de los •sitios• anegados…



y digo: dejemos que el ‘ Ayu-í ‘ siga siendo el arroyo al que le dierón su nombre los •guaranies•
donde los peces remontarón x años y, la fauna y flora es de •auténtico valor• del
escenario mercedeño… ¡ orgullo del Taragúí.. ¡ y, que: ‘ sean •eternos• los laureles ‘

para finalizar: Rios de vida son los cauces..algunos pequeños..pero en su descurrir se hacen
más •fuertes y profundos•.. y una vez que han empezado..yá No tienen vuelta
atrás… así sucede con los Rios , los Años.. y , las Amistades.. ¡

‘ Tendrá ‘ Futuro , porvenir.. esto queda x discernir.. entre •todos• y No x •cualquiera• ¡

Mercedeños : ‘ Aye-recó , cuajá , catú ‘


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Tenemos que producir de acuerdo a lo que la naturaleza nos provee

Discurso del Ing. Agrónomo Fernando Arías Usandivaras en la Audiencia Pública

Hay tres aspectos que quiero mencionar en mi exposición:
1.-Las represas y su tamaño
2.-Los Comité de Cuencas
3.-Imagen de una “Producción amigable” con el medio ambiente


Las Represas y su tamaño:

Las represas pequeñas (tajamares), son bienvenidas; proveen de agua y hábitat para la vida silvestre, y son una buena herramienta para la producción. Se construyen sobre zanjas, arroyos inmaduros, sin bosque en galería y existen procedimientos estándares para su habilitación. Por supuesto, no estoy, de ninguna manera, en contra de su existencia, siempre que su uso y aprovechamiento no impliquen un grave daño para los ecosistemas existentes.

Entrando a analizar lo que propone en éste sentido el Proyecto, hay que decir que existen alternativas dentro de la Ley, ambientalmente aceptables, con represas de dimensiones menores, ubicadas en cabeceras de cuencas, y que tendrían una significativa reducción en el daño al ecosistema que involucra. El mismo Director actual de éste Proyecto que hoy se discute, en una reunión informal con varios integrantes de la Fundación Ibera, admitió la posibilidad de ésta propuesta. Se podría aducir que si se implementara un proyecto alternativo que previera la construcción de varias represas menores, el costo sería más elevado. Si así fuera, cabe en éste caso el debate si la sociedad debería colaborar para hacerlo, en aras de la preservación del ecosistema actual.


Los Comité de Cuencas

Hay un mandato legal, en el Código de Aguas, para construir los Comités de Cuenca (Artículo 7º, del Decreto Ley 191/01). Estos Comites son un ámbito muy importante de participación de todos los involucrados. ¿Porqué no se creo el Comité de Cuenca del Ayuí, o del Miriñay? ¿O se evitó, que muchos productores de la cuenca que están en completo desacuerdo con el Proyecto, pudieran opinar?. Cabe mencionar que, muchos productores firmantes de la Carta Abierta por el Ayui, son productores de la cuenca, y apoyan nuestra postura..


Imagen de una Producción Arrocera amigable con el medio ambiente

Es importante afirmar que, de ejecutarse éste Proyecto, aparte de provocarse un daño directo a toda la producción de la cuenca (por cambios en el régimen hídrico, especialmente en la baja cuenca), podría también provocarse, en el mediano y largo plazo, un daño muy importante en el mercado argentino de exportación del arroz, por alimentar una mala imagen de producción en condiciones no amigables con el medio ambiente, demanda creciente entre los países compradores, especialmente en aquellos de alto poder adquisitivo. Se pueden mencionar muchos ejemplos; pero uno de los mas impactantes es el de la lana australiana, cuya industria fue conminada por las corporaciones compradoras de lanas de China (mas del 60 % del mercado mundial), a eliminar prácticas de producción donde se lesiona gravemente el bienestar animal (el “mulesing”), dándole como máximo, un plazo de dos años, so pena de eliminar totalmente sus compras a ese mercado.

Comentario final:

Tenemos que producir de acuerdo a lo que la naturaleza nos provee. Corrientes ofrece muchas posibilidades: la ganadería, el arroz y la forestación son compatibles, siempre y cuando no decidamos alterar de manera irreversible la naturaleza y el paisaje. Los ríos y arroyos son parte de la geografía y deben seguir siendo ríos y arroyos.
Fernando Arias Usandivaras
DNI 5.071.832


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No debemos permitir la represa del Ayuí Grande


(*) por Raúl Alberto Fernández


Con gran despliegue mediático, típico de los grupos poderosos, se está tratando de convencer a la opinión pública sobre las bondades de la represa del Ayuí Grande, en el Departamento de Mercedes, Corrientes.

Quienes ponen la dura faz, son técnicos al servicio de empresas orientadas a exprimir a los suelos, actividad que lo tornan insensibles con la Naturaleza, pero muy sensibles con los honorarios.

Ellos, los técnicos, sostienen que ” todo está razonablemente en orden, pudiendo ejecutarse las obras”.

Comanda este equipo el ingeniero Jorge Adámoli, autor del Plan de Gestión Ambiental del Proyecto “Represa del Ayuí Grande”.

Lo curioso es que la Facultad de Ingeniería, en donde es titular de la cátedra, no avalaría el Plan

Tampoco el INTA -Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria- le prestaría apoyo a la iniciativa por diferir los criterios técnicos sobre la protección a la naturaleza.

Sin número de Organizaciones Ambientalistas, entre ellas Iberá, Proteger, U.I.C.N (Unión Internacional para la Naturaleza, tal vez la mayor entidad ecologista mundial) las combaten arduamente, aunque es una lucha desigual, por el poder económico que detentan los interesados directos.

Quienes viajamos continuamente, podemos observar que la provincia de Corrientes es, por lejos, la de menor densidad boscosa nativa del NEA.

Este proyecto, pretende eliminar 500 hectáreas de monte nativo - bosques en galerías, únicos en la región - como si nada importara, destruyendo el hábitat de miles de aves autóctonas, por las obras de inundación y por el tronar de las máquinas las 24 horas, normales en este tipo de trabajos, cuyos efectos estresantes producen la migración, el enfrentamiento con otras colonias que impedirán su asentamiento y la inevitable muerte de las especies. Quizás algunas logren salvarse por su capacidad de traslado, pero perderán su hábitat natural.

Idéntica o peor suerte correrán, ciervos del pantano, lobitos, nutrias, yacarés, carpinchos, curiyúes, castores, cuíses, liebres, zorros, etc, no sólo por las alteraciones del hábitat sino por los predadores humanos, que, como ellos mismos lo reconocen, serán miles dentro de los campos sembrados.

La pregunta del millón es: ¿quiénes controlarán a esa gente…? ¡Sería como instalar al zorro en un gallinero…! Por más que se comprometan que controlarán con rigor…

Luego vendrá el remate dirigido a las personas: los AGRO TÓXICOS, contaminando cursos de agua donde beben personas y animales.

En octubre pasado se cumplieron 2 años del fallecimiento del ingeniero Wolfgang Jetter, investigador destacado en la adaptación y producción de arroz, defensor silencioso de la ecología, a quien tuve la oportunidad de escuchar y consultar.

Ahora vemos que su hijo, empleado de una de las empresas interesadas, defiende esta obra calamitosa!

Cosas veredes Sancho…!

(*)Raúl Alberto Fernández: Agrimensor de la U.N.N.E- Capacitación en Mercadeo - Asesor Municipios de Barranqueras y Resistencia - Técnico D.V.P Chaco y Ctes. e Instituto de Colonización del Chaco - Consultor S.U.P.C.E para obras del B.I.R.F- Asociado de Consultora "Ingeniería para el Desarrollo S.A" en desarrollo del Proyecto "Corredor Bioceánico Norte"- Emprende Consultoría Inmobiliaria Rural

Articulo tomado de Corrientes Opina - http://www.corrientesopina.com.ar
URL El artículo: http://www.corrientesopina.com.ar/?p=6421



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La audiencia pública Ayuí Grande es un simulacro formal.

Por Alberto Ruíz Díaz

La audiencia pública para el Represamiento del Ayuí Grande NO ES VINCULANTE. Es un simulacro formal. El futuro de Corrientes dependerá de la justicia, especialmente de la justicia penal; de todos modos en la víspera del simulacro vale la pena hacer una síntesis sobre la PROPAGANDA que algún periodismo distraído se presta a difundir.

El Represamiento del Ayuí Grande tiene fines económicos privados: es una represa, para beneficio empresario, pero fundado en un aparente Estudio de Impacto Ambiental (EIA)


Un vasto conjunto de ecólogos y especialistas han opinado coincidentemente en que este EIA adolece de falseamiento de datos e inconsistencia científico-técnica y metodológica. Además omite o minimiza datos de la realidad puesto que considera únicamente impactos positivos al desarrollo y virtudes económicas del emprendimiento.

El EIA considera una represa de río de llanura subtropical, con abundante vegetación, muy sedimentoso y enorme diversidad biológica, cuya escasa pendiente no permite controlar inundaciones.

Pero el EIA NO CONSIDERA costos ambientales ni riesgos de la salud ya que ningún represamiento puede albergar el agua en crecida de ese mismo río represado y también, al perder el ritmo de bajantes y crecidas, los ríos de llanura pierden productividad y se contaminan sus aguas.

En el EIA se omitieron los siguientes impactos ambientales:

1. De las especies ícticas, a) por el FERTILIZANTE ORGANICO FOSFORADO, que después atraen aves a las que también envenenan; b) por el orgánico nitrogenado en la formación de cianobacterias venenosas.

2. Por eutrofización del curso, debido a la reducción de la velocidad del agua; alteración físico-química del río, sedimentación, producción de metano, rotura del equilibrio entre algas cloroficeas y cianoficeas, con clara dominación de cianobacterias, responsables en Canadá en 1960 de muerte de ganado vacuno, en el 2004 de los Patos del Observatorio astronómico y, recientemente, de la contaminación del río Uruguay con víctimas en Monte Caseros, Paso de los Libres y Santo Tomé.

3. Por AUMENTO CATASTROFICO de las escorrentias en épocas lluviosas, con crecidas y riesgos de estallido de la represa, con peligro aguas abajo para la flora, fauna, animales domésticos y hasta personas.

4. Riesgo de falla por falta de impermeabilización en su base, fondo y cierres. Riesgo de filtraciones. Riesgo de repetir lo que sucedió en Corrientes con la represa privada de Pérez Companc en El Oscuro con la crecida de “el niño” (1998) que, siendo de mucho menor tamaño que la proyectada, costó vidas humanas y de gran cantidad de ganado.

5. Por aumento de la superficie de evaporación y evapotranspiración, con cambio del microclima y enfermedades.

6. Por segura destrucción de bosques en galería.

7. Por seguro desprendimiento de Metano, mucho más grave en efecto invernadero que el Monóxido de Carbono.

8. Por efecto de retroceso arriba del represamiento. Anegamientos de zanjas y pequeños afluentes que, al no poder desaguar en un río represado encontrándolo más crecido, retroceden inundando otros terrenos y cambiando el ecosistema, agregando a la gran laguna artificial los anegamientos propios del retroceso y afloramiento.

9. Por efecto de tobogán debajo del represamiento. La colmatación que produce una represa sedimentosa de llanura obligaría a tener que levantar repetidamente la cota de la represa o a abrir y cerrar intempestivamente las compuertas a los efectos de evacuar el sedimento, con lo cual generarían efecto inundaciones y efecto tobogán, afectando además la dinámica, la química, la física y los hidrobiantes.

10. Por incremento del peligro de Dengue, Fiebre Amarilla, Lehismaniasis, Dirofilariosis (de las cuales son transmisores los tres géneros de mosquitos anofeles, Aedes y culex).

11. Por desarrollo del caracol Biomphalaria que incrementa el peligro de Esquistosomiasis (enfermedad de represas), a un paso de Brasil, zona endémica y a un paso de la ciudad de Mercedes.

12. Por modificación paisajística.

13. Por modificación de la calidad del agua.

14. Por modificación de la calidad y cantidad de cursos subterráneos de agua.

15. Por contaminación de la atmósfera con gases metano y sulfhídrico.

16. Por impacto sobre la población en formas y hábitos de vida.

Los autores del EIA reconocen que habrá putrefacción de la vegetación… Pero SE COMPENSARÁN con nuevas plantaciones!… No reconocen el desprendimiento de Metano y Sulfhídrico (que es mortal).

Reconocen la desaparición de más de 200 has de sabana con Ñandubay o Espinillo, con lo cual admiten un flagrante delito contemplado en la ley de Bosques.

También manifestaron hacer la presa y DESPUÉS estudiar las especies ícticas a las que desconocen, como así también sus migraciones… o sea primero matan y después estudian!... Proponen “paso para peces EN CASO DE SER NECESARIO”!

Vale decir, Reconocen que hay Impactos Ambientales, pero que ¡NO SON impactos inadmisibles!

Respecto de la crecida histórica es muy llamativo que el propio EIA acepta el riesgo de CRECIDAS EXTRAORDINARIAS para la cual LA OBRA NO ESTARÁ PREPARADA y “debe establecerse un PLAN DE CONTINGENCIAS” para manejar esas crecidas! (Detección temprana de fallas y Sistema de Alerta para evitar perdidas de vidas humanas y minimizar Daños a la Infraestructura - Pág. 212)… ¿Sacaran y auxiliaran a PERSONAS Y GANADO EN HELICOPTEROS?; porque si la cota es superada en una gran crecida, NO HAY OTRA ALTERNATIVA QUE ELIMINAR MÁS AGUA POR LOS VERTEDEROS y que Dios se haga cargo de la gente, los animales domésticos y biodiversidad!

Reconocen que están haciendo estudios de rotura de presa!… cuando surge del sentido común que si un pequeño curso de agua, transformado en entre 8000 a 20000 has por flujo reflujo y anegamientos, se rompiera frontal o lateralmente sería una catástrofe imposible de predecir y parar…

Hoy se sabe que muchos Estudios de Impacto Ambiental demuestran lo que quieren demostrar sus mandantes y que solo sirve para engañar bobos y acallar algunas conciencias. El ICAA ofreció dinero (entre 2000 y 5000 por cabeza) para que jóvenes investigadores y académicos pongan la firma en una especie de consenso, o tal vez para “comprar” un gramo de barniz científico al Estudio de Impacto ajeno. El ofrecimiento económico circuló en el Instituto de Botánica (IBONE), en Facultad de Agronomía (a espaldas del Decano Domitrovic), y en otros Institutos de la UNNE. Al parecer la bióloga Adriana Rodino de Treviño no advirtió la maniobra del ICAA; pero lo cierto es que esta coima encubierta fue rechazada. El titular del ICAA Mario Rujana, el Ministro Alfredo Aún y otros del gobierno corrompido y decadente son los gestores oficiales del proyecto. El propio Arturo Colombi estuvo gestionando financiación con recursos públicos para hacer la represa privada

Por estos motivos es incorrecto hablar de ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL cuando en realidad lo que se propone es SEPULTAR TOTALMENTE UN ECOSISTEMA. No se puede admitir el Estudio de Impacto Ambiental DE UNA CATÁSTROFE AMBIENTAL; que en el futuro se reflejará, inclusive, en la salud de los habitantes…

Confunden intencionadamente, desarrollo con ambiente, afirmando como “IMPACTO AMBIENTAL POSITIVO” la generación de puestos de trabajo; lo cual no tiene ninguna veracidad, porque hablar de desarrollo sustentable, es NO COMPROMETER AL MEDIO AMBIENTE, NI A LAS GENERACIONES FUTURAS… No se necesita cambiar Medio Ambiente por trabajo para tener desarrollo; eso es una contradicción ya que pretenden COSTRUIR DESTRUYENDO.

En cuanto a la utilidad económica, es un asunto controvertido. Según cálculos de aproximación los costos a largo plazo en términos de degradación ambiental SOBREPASAN los beneficios a corto plazo de este tipo de proyectos.

La existencia de agua y aire puro es un componente real de progreso. Un medio ambiente limpio es condición insustituible para un verdadero desarrollo. Por eso es necesario evitar lo que es posible evitar: daños irreparables en el presente, o gastos de reparación monstruosos en el futuro... O peor aún, ambas cosas.

Falta averiguar si los funcionarios Mario Rujana, Alfredo Aún (devenido en productor arrocero), y el gobernador Arturo Colombi son unos ineptos o unos delincuentes de la peor calaña.

(*) Alberto Ruiz Diaz – Periodista - Agrimensor Nacional

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03/12/09

La Fundación Iberá impugnó la Audiencia Pública de Mercedes

La Fundación Iberá presentó un recurso extraordinario de impugnación de la Audiencia Pública que pretende habilitar la construcción de una Mega-Represa creando un lago artificial de 8.000 hectáreas que afectaría el curso natural del arroyo Ayuí, por considerarla improcedente, convocada en desacuerdo con las normas y sustentada en procedimientos administrativos irregulares.


Corrientes- 03 de Diciembre: Según esta fundación radicada en Mercedes, una organización liderada por ciudadanos de diversa extracción, en la que no faltan productores: “Todo el procedimiento para habilitar de manera apresurada la represa del Ayuí Grande, está viciado, es irregular y atiende a intereses particulares en lugar del bien común”.

En primer lugar, la convocatoria de Audiencia Pública fue realizada fuera de reglamento (publicada con menos de un mes de antelación, con lo cual su convocatoria resulta inválida). En segundo término, se sustenta en un informe “favorable” emanado desde la Dirección de Recursos Forestales, que está apoyado sobre un Decreto para el Ordenamiento de los Bosques Nativos completamente irregular (y ahora en manos de la Justicia).

Para muchos observadores, esto atiende a un “apuro” especial por parte de las autoridades para concretar las habilitaciones antes del cambio de gobierno, que ocurrirá a pocos días.

Para la abogada curuzucuateña María Belén Blanco: “Esto está todo mal, y acá parece que el apuro manda más que el apego a las leyes”. La Dra. Blanco abandonó junto al Presidente de la Fundación Iberá Enrique Lacour esta mañana las oficinas del ICAA, donde se presentó el recurso de Impugnación, comentando: “Aunque la hagan, esta audiencia no vale”.

Siguen las irregularidades

El ICAA (Instituto Correntino del Agua y el Ambiente), tiene como mandato crear los “Comités de Cuenca” (según el artículo 7 del decreto Ley Nro. 191/01), pues aquí no se han creado. Desde la lógica de las empresas que promueven el proyecto de represa, se entiende: Ningún productor de la cuenca, potencialmente afectado por la represa, acordaría su construcción. De hecho, muchos han manifestado su desaprobación. Pero ¿Puede la Autoridad de Aplicación del Código de Aguas emplear esa misma lógica?

Lluvia de cartas

Mientras corre el Recurso de Impugnación presentado al ICAA, que las autoridades están obligadas a responder so pena de acción judicial en contra de los propios funcionarios, cientos de personas están enviando su negativa a la represa desde los más variados rincones del país, a través del Blog del Arroyo Ayuí Grande (www.ennombredelayui.blogspot.com).

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Texto Completo

REF: AUDIENCIA PÚBLICA
SOBRE EL PROYECTO DE
REPRESA DEL AYUÍ.-


RECURSO EXTRAORDINARIO DE IMPUGNACIÓN DE LA AUDIENCIA PÚBLICA Y DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE HABILITACIÓN DE LA REPRESA.

ING. HIDRÁULICO Y CIVIL MARIO RUBÉN RUJANA
ADMINISTRADOR GENERAL DEL INSTITUTO
CORRENTINO DEL AGUA Y DEL AMBIENTE
SU DESPACHO:

La FUNDACIÓN RESERVA DEL IBERÁ, Nº 112 de Inscripción otorgado por Inspección General de Justica, CUIT Nº 33-66977928-9 con domicilio en calle Pujol 534 de la Ciudad de Mercedes, Corrientes, conforme estatuto de conformación y personería jurídica que se acompaña, representada por el Sr. ENRIQUE EDUARDO LACOUR, D.N.I. Nº: 16.029.103, CUIT Nº 20-16029103-7 en su carácter de Presidente y el Secretario Sr. PEDRO RICE HEALY, CI: 2.714.039, solicita la URGENTE e IRREVOCABLE IMPUGNACIÓN de la AUDIENCIA PÚBLICA DEL PROYECTO LA REPRESA DEL AYUÍ, convocada por el ICAA para el día 4 de Diciembre en la Ciudad de Mercedes, bajo apercibimiento de inminente acción judicial con curso de penalización administrativa de afectación pecuniaria para los funcionarios intervinientes en el proceso para la habilitación de una Megarrepresa sobre el curso del Arroyo Ayuí Grande, que declaramos irregular y no sujeto a derecho.

Invocamos en esta solicitud la irregularidad de un dictamen de aprobación de la presa del Ayuí emanado por la Dirección de Recursos Forestales de la Provincia de Corrientes, basado en un Decreto de Ordenamiento de los Bosques Nativos (Decreto Nº 1439 de fecha 21 de agosto de 2009 y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Corrientes, Año XCVII, Nº 25.565 en fecha 25 de Agosto de 2009), incompleto en su publicación y por lo tanto no vigente ni válido, según las siguientes normas jurídicas: Artículos17, 31, 41, 43, 75 inc. 17, 75 inc. 22 y concordantes de la Constitución Nacional, del Art. 67 de la Constitución de la Provincia de Corrientes, la Ley General de Ambiente Nº 25.675, Leyes Nacionales 25.675, 26.160, Ley Nº 25.688- Régimen de Gestión Ambiental de las Aguas, Ley de presupuestos mínimos.Ley Nacional Nº 26.331 y su Dec. Reglamentario Nº 91/2009, y de las Leyes Provinciales N° 2.903, 4.731 y 5067.

Dicho dictamen está claramente sostenido en dicho decreto, conforme lo expresa textualmente la resolución de convocatoria de Audiencia Pública emanado del ICAA, que dice: “luego de recibir el informe elaborado por la Dirección de Recursos Forestales del Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo, en cumplimiento de lo establecido en la normativa de Bosques Nativos y su decreto reglamentario”.

Nos presentamos para decir que tanto el dictamen como la convocatoria a la Audiencia Pública, resultan insolventes.
Adicionalmente declaramos:

1) INCUMPLIMIENTO DE PLAZO DE CONVOCATORIA: El ICAA no cumplió con el plazo reglamentario de publicación, conforme lo establece el Decreto 876/05, que en su Art. 7 expresamente señala: “SON facultades de la autoridad de las Audiencias Públicas:
a) Designar la persona que presidirá la Audiencia Pública.
b) Aprobar la designación del o los Moderadores para la Audiencia Pública.
c) Designar los funcionarios responsables de proveer información para su consulta y/o para su reproducción, y disposición de los medios y materiales para el cumplimiento de las tareas. Actuarán bajo la supervisión del Funcionario Superior.
d) Publicación de la convocatoria a la Audiencia Pública en medios gráficos locales y o nacionales, dos (2) días seguidos, con posterioridad a la Resolución indicada en el Art. 4º inc. a). Su contenido será suministrado por la Autoridad Ambiental. El plazo mínimo entre la primera publicación y la realización de la Audiencia Pública será de treinta (30) días cuando se tratare de consultas sobre Evaluación de Impacto Ambiental y de sesenta (60) dí as en los demás casos. (Las negritas y el Subrayado nos pertenecen)
e) Definición de los contenidos del programa de desarrollo de la Audiencia.
f) Invitaciones personalizadas a instituciones u organizaciones, si así lo determina la autoridad convocante.-
En la página Web del ICCA: http://www.icaa.gov.ar/noticias/286.htm, puede observarse claramente que la convocatoria a la Audiencia Pública se encuentra desde el día 09/11/2009, lo que demuestra a las claras la falta de cumplimiento de los plazos establecidos por el Decreto 876/5, Art. 7 Inc. d).-

2) AUSENCIA DE CONFORMACIÓN DEL COMITÉ DE CUENCA: El no cumplimiento del Artículo 7, siguientes y concordantes del Decreto Ley N° 191/01 - Código de Aguas de Corrientes, acerca de la conformación de un Comité de Cuenca de Río Miriñay, dado que este es un proyecto de importante envergadura que se encuentra alojado en dicha cuenca y cuyas afectaciones son conocidas (además de tratadas en la propia Evaluación de Impacto Ambiental presentada por las empresas). El Art. 7 expresamente dice: “La Política Hídrica Provincial deberá estar orientada al logro de los siguientes objetivos básicos, con arreglo a las prioridades que se establezcan: … inc. 15) Propiciar y desarrollar la participación de los usuarios a través de los Comités de Cuencas, tanto en la programación del desarrollo de los recursos hídricos como en la misma administración y control de las utilizaciones.-
Incluso el Instituto Correntino del Agua en su página web sostiene lo siguiente: “Importancia de las Comisiones de Cuenca: “El principal objetivo es velar por la calidad del recurso desde el punto de vista ambiental, de manera que se garantice su suministro en la calidad y cantidades acordes con las demandas presentes y futuras para sus diferentes usos. -El destinatario de las obras hidráulicas participa como productor, en el caso de obras destinadas a proyectos productivos (riego y drenaje), o como beneficiario, en el caso de obras de protección contra las inundaciones (defensas). El rol de los mismos será de vital importancia para impulsar la gestión integrada de los recursos. -La constitución de una CMICH garantiza la participación efectiva en la discusión y debate del manejo de la cuenca por parte de los productores, quienes se involucran en forma directa en la planificación y desarrollo de las acciones que se puedan realizar. -Un enfoque integral a través de un manejo integrado de cuencas permite tener un enfoque mediante el cual los proyectos individuales son confrontados con un marco hidro-económico-social y ambiental, actuando como un sistema, en el cual se otorga la debida consideración a las demandas de todos los usos benéficos del agua sobre una fuente dada, incluyendo los usos ecológicos.
La mitigación de los efectos indeseables producidos por las inundaciones, o el drenaje de terrenos con fines agrícolas o de saneamiento de zonas anegadizas, es uno de los aspectos a tener en cuenta para la mejora ambiental en el manejo de cuencas, mediante la planificación hidro- ambiental en cuencas. -Además, el manejo de cuencas constituye una oportunidad para la elaboración de estudios que constituyan una sólida base técnica para la toma de decisiones y que contribuyan al éxito de las gestiones de financiamiento que requieren los proyectos de desarrollo sustentable de los productores (teniendo en cuenta que Medio ambiente y Desarrollo no constituyen desafíos separados). “.

Comisiones de Manejo Integral de Cuencas Hídricas (CMICH) -
La tramitación de la constitución de las Comisiones de Manejo Integral de Cuencas Hídricas halla sustento legal en las disposiciones de los Decretos Ley 212/01 y 191/01. -CMICH del Estero Batel y Batelito- Resolución N° 132/03. -CMICH de la Tercera Sección Esquina-Corrientes- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Mburucuyá- Estero San Lorenzo. (Dpto. Mbrucuyá)- Resolución N° 007. -CMICH del canal 9 de Santa Ana y su zona de influencia- Resolución N° 141. -CMICH Cuenca Alta de los Esteros y Arroyo del Riachuelo- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Caa Catí, Estero Santa Lucía- Resolución N° 008. -CMICH Arroyo Sarandi-Barrancas- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Sauce Arroyo Barrancas- Resolución N° 005. -CMICH Riachuelito- Herliztka- Resolución N° 004.
3) TRANSGRESIÓN DE LEYES PROVINCIALES, NACIONALES Y TRATADOS INTERNACIONALES: El Proyecto de la Represa del Ayuí, que afectaría en forma directa unas 8.000 hectáreas de superficie que incluye unos 50 km de línea de costa, bosques en galería y otros tipos de ecosistemas alojados en áreas de dominio público; y en forma indirecta el régimen natural y disponibilidad de aguas, en la cuenca del Ayuí Grande-Miriñay; propone una flagrante transgresión a las siguientes normas: Ordenanza Municipal de Protección Ambiental de Mercedes, Constitución de la Provincia de Corrientes, Decreto Ley de Monumentos Naturales Provinciales, Código de Aguas de la provincia de Corrientes, Ley de Bosques de la provincia de la Nación (26.331), Constitución de la Nación, Código Civil de la Nación, Ley Nacional de Presupuestos Mínimos del Ambiente, Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos.

Por lo anteriormente expuesto, se solicita la impugnación de la Convocatoria a Audiencia Pública, y se insta a las autoridades competentes a dar urgente trámite a la misma, bajo apercibimiento de acciones judiciales correspondientes.-

Pedro Rice Healy Enrique E. Lacour
Secretario Presidente

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22/11/09

La Mega-represa en el Arroyo Ayuí es ambiental y jurídicamente inaceptable

Por tercera vez en los últimos años un grupo de empresas arroceras pretende represar el arroyo Ayuí Grande, sepultando 8.000 hectáreas bajo las aguas de un lago artificial, alternado el régimen de este importante curso de agua del que dependen otros productores y eliminando valiosos bosques nativos. La Fundación Iberá, que lideró la contundente negativa de prestigiosas organizaciones y juristas de renombre en las dos oportunidades anteriores, dice: “No pueden hacerlo, y esta vez debería quedar desmantelada para siempre esta pretensión privada sobre un bien público, que es ambiental y jurídicamente inaceptable”.

Las empresas arroceras Copra S.A. y Adeco Agro hicieron hasta aquí lo imposible por llevar adelante su ambicioso proyecto de represar el Arroyo Ayuí Grande, para formar un lago artificial de 8.000 hectáreas con el fin de irrigar nuevos cultivos. Según dicen podrían alcanzar hasta 28.000 hectáreas bajo riego.

Para la Fundación Iberá y una parte abrumadora parte de la ciudadanía -basta revisar el Blog http://www.ennombredelayui.blogspot.com/ para conocer el apoyo que logró su campaña-, esto resulta sencillamente inaceptable.


Según el constitucionalista Daniel Sabsay, Presidente de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales "Los dueños de campos privados no pueden apropiarse de un río y de sus costas, convirtiéndolos en un lago, inundando espacios que son públicos, y que están protegidos por una batería de leyes. No pueden arrogarse el uso del recurso hídrico del que depende la sustentabilidad de toda una cuenca ubicada aguas abajo, incluyendo a muchos productores que hacen un uso legítimo del mismo recurso y que se verán seriamente perjudicados por un acto unilateral que modificará el régimen de dicho recurso".

Sabsay analizó el caso correntino para sostener. "No se compadece con el modelo de desarrollo sustentable, contemplado en nuestra constitución nacional, tratados internacionales de los que la Argentina es parte y por supuesto, leyes nacionales de presupuestos mínimos de protección ambiental y la legislación provincial derivada. No es aceptable semejante ataque al orden público ambiental que con tanto esmero ha definido la Corte Suprema de Justicia de la Nación", refiriéndose a una serie de sentencias entre las que se destaca "Mendoza" (conocida como el caso del Riachuelo).

Sería la primera vez que tal cosa ocurre y sentaría un riesgoso precedente en materia jurídica y ambiental.


El derrotero de las empresas para inundar el Ayuí:

Año 2005- Cinco empresas reunidas en la UTE (Unión Transitoria de Empresas) lideradas por Copra y Pilagá, intentaron avanzar con una represa, que por su tamaño fuera descomunal decidieron denominar "Megarrepresa", esgrimiendo una Evaluación de Impacto Ambiental visiblemente endeble, arguyendo grandes beneficios a la zona. Encontraron una sólida resistencia de la comunidad.

Año 2007- Pilagá se vendió a Adeco Agro, quién se sumó a Copra para resurgir con el proyecto. Contrataron científicos y profesores universitarios reconocidos (cuyo prestigio se desvaneció tan pronto como sus nombres se incorporaron a un proyecto insalvable). La represa se achicó un tanto (de 11 pasó a 8 mil hectáreas de espejo de agua artificial), pues una de las empresas entendió que el proyecto era inviable, y retiró sus campos del proyecto.

Año 2008- Un notable grupo de juristas, artistas, productores y científicos publicó la Carta Abierta titulada "El Ayuí debe seguir siendo un arroyo". Entre otros, firmaron la carta Antonio Tarragó Ros (Cantante), Daniel Sabsay (Constitucionalista), Antonio Brailosky (Ambientalista), Eduardo Peluffo (productor del Miriñay), Ernesto Viglizzo (Agrónomo del INTA/Conicet), Aníbal Parera (Biólogo), entre muchos otros vecinos, productores y figuras de renombre.

- Miles de personas se sumaron a la "Carta abierta" a través del Blog en defensa del Ayuí montado por la Fundación Iberá.

- Las empresas entendieron, sin embargo, que lo único que les impedía avanzar era la vigencia de la Ley Nacional de Bosques, que congelaba los desmontes hasta que la provincia emitiera su Ordenamiento de Bosques Nativos. Entonces se retiraron de la escena nuevamente, esta vez para empujar al gobierno de Corrientes a que emita un "Decreto de Bosques Nativos" que los habilite para avanzar con su proyecto de represa.

Año 2009- Habiendo obtenido el Decreto del Ejecutivo provincial (que lleva la firma del Gobernador saliente Arturo Colombi), consiguieron un dictamen positivo de la o
ficina de Recursos Forestales y convocaron a una Audiencia Pública para el próximo 4 de diciembre.


El Decreto de Bosques en la Justicia:

El Decreto de Bosques Nativos está en manos la Justicia, desde que la Fundación Iberá promovió un Recurso de Amparo, solicitando la nulidad absoluta e insanable del mismo por considerarlo: (a) improcedente (al no publicar información obligatoria, como por ejemplos los mapas de zonificación de los bosques); (b) inconstitucional (contrariando varias leyes), (c) promovido sin el consenso que exige la Ley Nacional de Bosques y, lo que resulta especialmente grave (d) promotor de un daño a los productores de zonas con bosques nativos, automáticamente condenados a no percibir los beneficios de un importante Fondo Compensatorio por preservar dichos bosques.



"Si bien esto último pasó desapercibido para muchos ciudadanos, la imposibilidad de acceso al Fondo cayó automáticamente cuando el Gobernador decidió firmar un Decreto en lugar de buscar la vía parlamentaria correspondiente para reglamentar el uso de los bosques" -explica el biólogo Aníbal Parera, con trayectoria en políticas de producción rural sustentable-: "La ley penaliza de esta forma a las provincias que deciden esquivar la vía parlamentaria".




Al filo del cambio de gobierno provincial, y puestos en jaque por las expresiones realizadas en el lanzamiento de la Plataforma Ambiental del gobernador ahora electo, su asesor Lino Gómez, decía: "En uno de los afluentes del río Miriñay una empresa privada quiere taparlo e inundarlo para el cultivo de arroz y el actual gobierno no hizo nada, el único estudio que existe es el que pago la misma empresa".



No es de extrañar que las empresas impulsen ahora una Audiencia Pública a sólo seis días del cambio de gobierno.






Para el cantante popular correntino Antonio Tarragó Ros: "Esta es una verdadera tragedia, y lo que yo aprendí que puede convertir la tragedia en virtud es el arte: vamos a escribir poesía y canciones al Ayuí, para que siga corriendo".


Sin embargo, el osado e irregular proyecto de Represa del Ayuí Grande vuelve a zozobrar. De avanzar con el desarrollo de la audiencia pública, el ICAA y las empresas podrían verse sorprendidas en extraño papel, sin el soporte legal en el que ellas ingenuamente confían (el Decreto de Bosques Nativos podría ser previamente declarado de "nulidad absoluta"). Para el presidente de la Fundación Iberá Enrique Lacour, esta es una posición que no deja de ser ingenua: "Parecen no comprender que hay leyes en todos los niveles, desde Municipal hasta Internacional, que frenarían este proyecto en cualquier corte judicial".-






Las Claves del Ayuí
Arroyo Ayuí Grande: está en corazón de Corrientes, a 50 km de los esteros del Iberá, y es el principal afluente del Río Miriñay, que desagua en el Uruguay.

Bosques en Galería del Ayuí: Están dominados por el Ingá, un árbol de 15 m de altura, con presencia de Timbó Blanco, Laurel, orquídeas y epífitas.

Especies en extinción: En el Ayuí viven especies amenazadas que se verían desplazadas de su hábitat, como el ciervo de los pantanos, el aguará guazú y el lobito de río (las tres protegidas como Monumento Natural Provincial).

Ambición desmedida: Existen alternativas para irrigar cultivos en la zona, incluso aconsejadas por los mismos técnicos contratados por las empresas, como varias represas menores ubicadas en cabeceras de cuenca, donde no hay bosques maduros por inundar. Su defecto es que no tendrían la misma capacidad que el proyecto busca.

Sin precedentes: No existen precedentes de un proyecto de estas características. Represas de estas dimensiones son hidroeléctricas, y al servicio de toda la comunidad (generación de energía eléctrica), no en beneficio de privados, como en este caso.

Daño a los productores: Otros productores no acompañan este proyecto. En especial muchos ganaderos y arroceros ubicados aguas abajo temen por posibles accidentes (roturas del dique), falta de agua (no confían en que la empresa deje de retenerla en tiempos de sequía) y daños ecológicos (las producciones de la cuenca son dependientes del agua y del ecosistema).


Falsa escuadra: El Proyecto vulnera la Constitución Nacional, tratados internacionales, leyes nacionales y provinciales. Sin embargo, la antijuricidad manifiesta no impidió que la provincia "acompañe" en todo momento el proceso. Con o sin Decreto de Bosques el proyecto es inviable.

Poderosos intereses: No son empresas correntinas las que promueven el proyecto. Adeco Agro pertenece al grupo del financista internacional George Soros y el titular de Copra S.A. es un conocido gerente del grupo Clarín.

Puestos de trabajo y donaciones a Hospitales locales: es lo que proponen las empresas a cambio de destruir el ecosistema y vulnerar el acceso al agua a productores de la baja cuenca.

Acción: Ud. puede evitar que inunden el Ayuí
Acceda al Blog http://www.ennombredelayui.blogspot.com/





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21/11/09

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Las bases para convocar una Audiencia Pública para respaldar la Represa del Ayuí serían inválidas


Mercedes, Corrientes

Buscando sustento en un Decreto de Ordenamiento de Bosques Nativos ahora fuertemente cuestionado, incluso calificado como “no vigente”, por un magistrado de la provincia, funcionarios del Gobierno Correntino lanzan una convocatoria a Audiencia Pública para el 4 de Diciembre, para validar un proyecto de represa que afectará severamente el medio ambiente.

Ante una nutrida audiencia convocada en el Colegio de Abogados de Corrientes el pasado 26 de Noviembre, el Juez correntino Carlos Aníbal Rodríguez, de destacada trayectoria en materia medioambiental, declaró que “El Decreto que ordena los Bosques Nativos de Corrientes debería considerarse fuera de vigencia, porque no publica la información indispensable”. Rodríguez se dirigió a un salón colmado de abogados, profesores universitarios, funcionarios y público en general, criticando duramente el rol de los funcionarios intervinientes en este tipo de instrumentos.

“Cabe destacar el reciente caso del Riachuelo, donde la Justicia sentó jurisprudencia para penalizar directamente a los funcionarios del ejecutivo, afectando los honorarios personales de los mismos, en sumas significativas, por ejemplo, 5.000 pesos por cada día transcurrido en falta”.

Advertidos de la misma falta incurrida por el gobierno correntino, varios Diputados Nacionales salieron a la palestra. En especial a la hora en que el Decreto de Ordenamiento de Bosques da pie para “Destruir Bosques Nativos”, en este caso los del arroyo Ayuí Grande.

En su convocatoria a la Audiencia Pública para la habilitación de la Represa del Ayuí, el ICAA así lo deja ver al expresar que dicha convocatoria es realizada “luego de recibir el informe elaborado por la Dirección de Recursos Forestales del Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo, en cumplimiento de lo establecido en la normativa de Bosques Nativos y su decreto reglamentario.”

Para el Diputado Nacional Luciano Rafael Fabris (Unión Cívica Radical, Chaco): “La Represa del Ayuí no se compadece con el modelo de desarrollo sustentable que rezan las leyes argentinas y ataca violentamente al orden público en materia ambiental”.

Por su parte la Diputada Nacional Susana García (ARI de Santa Fe), solicitó informes a la Presidencia de la Nación, alertada por la irregular situación correntina. “Queremos saber si la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación proyecta tomar acciones respecto a la violación de la Provincia de Corrientes -al mecanismo de elaboración y sanción del Ordenamiento territorial de bosques- contrariando el Articulo 32 de la Ley 26.331”.


Entre los considerandos del Pedido de Informes de la Diputada, se expresa “El proyecto que pretende construir una represa en el “Arroyo Ayuí Grande” de la Localidad de Mercedes, Provincia de Corrientes, data de algunos años a esta parte y cuenta con la resistencia de vecinos, productores, ambientalistas y organizaciones civiles habida cuenta del gran impacto ambiental que se produciría al afectar 8 mil hectáreas para construir un lago artificial y sostener el desarrollo productivo de la siembra de arroz”.

Nota: Los interesados en obtener más información o manifestar su posición negativa en la audiencia pública del 4 de Diciembre en la ciudad de Mercedes, pueden hacerlo firmando digitalmente una carta de oposición en: www.ennombredelayui.blogspot.com


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11/06/09

Campaña Salvemos el Ayuí, sus inicios.

La Fundación Iberá inició en el mes de mayo de 2005 una campaña en defensa del arroyo Ayuí (Mercedes Corrientes), ante el proyecto de represar su curso a lo largo de 55 km para generar un embalse artificial que abastecería cultivos de arroz. Esta campaña fue concebida inicialmente hacia difusión pública acerca de los impactos ambientales negativos que traería aparejado tal proyecto, juzgando que los mismos no fueron convenientemente evaluados ni comunicados a la sociedad, apelando a que las autoridades gubernamentales, así como los titulares de esta inversión económica, detengan el desarrollo del mismo.

Esta fué la primer pieza de la campaña... las primeras imágenes de un paraiso perdido en el corazón de Corrientes.

Desde la Fundación Iberá declaramos que queremos más y mejor agricultura, pero no agricultura a cualquier precio.

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10/12/08

Ayuí - Remamos por la vida

Dicen que no hay nada peor que "no hacer nada"... estos jovenes kayaquistas así lo entendieron... fué entonces que a principios de octubre, desde Paraná tuvieron que venir a mostrarnos, a nosotros los correntinos, lo que teníamos frente a nuestros propios ojos y que eramos incapaces de ver...


Si valoras lo perdido siempre añorarás el ayer...



Audiovisual realizado por el grupo Kayicidas.

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29/10/08

En Nombre del Ayuí - Documental de Marcelo Viñas

En Nombre del Ayuí, es un documental del reconocido documentalista Marcelo Viñas, quien fuera autor tambien de "Hambre de Soja". El documental fue una pieza fundnamental de la campaña realizada en el año 2005, y fué publicada en TN y Argentinisima Satelital. La prinicipal intencion del mismo, fué mostrar al publico en general y las autoridades responsables, inclusive a las empresas, cual era el patrimonio en riezgo de desaparecer.
Se presenta aquí un fragmento del mismo.


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16/10/08

La campaña en defensa del Ayuí permanecerá inactiva pero expectante


Ayuí: la represa detenida

La Fundación Reserva del Iberá comunicó que la campaña conducida junto a un importante abanico de organizaciones ambientalistas, productores, juristas y varios miles de ciudadanos que expresaron su oposición a las pretensiones de dos empresas arroceras de represar el curso del Arroyo Ayuí, en Mercedes (Corrientes), será detenida: “Aquí en Mercedes hay fuertes trascendidos que indican que las empresas se han retraído a reconsiderar su proyecto productivo, evitando afectar el curso del Ayuí. Por lo tanto preferimos levantar las acciones, al menos mientras esto se mantenga”, explicaron.

Mercedes, Corrientes, 14 de octubre de 2008.


La organización mercedeña, que pocas semanas atrás había debido acudir al Congreso de la Nación, luego de no haber recibido nunca una respuesta formal, ni de las empresas ni del gobierno correntino, llevando el reclamo en defensa del Ayuí, comunicó que la campaña pública quedará momentáneamente congelada, pues las pretensiones de las empresas parecen haber cambiado.


“Esto es evidente en las calles de Mercedes, donde los trascendidos son muy fuertes: se dice que la represa ya no será construida”, comentan en la organización. Ciertas versiones indican que es el gobierno el que se alejó de esta compleja situación, luego de haber anunciado una “audiencia pública” en septiembre (que jamás fue convocada). Otros, en cambio, indicaron que es una de las empresas la que prefirió despegarse de la incómoda posición, luego de advertir los inconvenientes legales y la débil posición técnica de las evaluaciones ambientales y jurídicas del proyecto.


Los aires en el seno de la campaña del Ayuí, no parecen “triunfalistas”, sino más bien expectantes. “Esperamos una actitud abierta por parte de las empresas y del gobierno. Ojalá todo esto apunte a barajar y dar de nuevo: debemos pensar en proyectos productivos en beneficio de la gente, pero que no agredan al ambiente y nuestra naturaleza”.


La situación parece calcada a la del año 2005, cuando similares intenciones en el Arroyo Ayuí terminaron de igual forma, con una fuerte oposición nacional e internacional, luego de lo cual simplemente dejó de hablarse del tema, hasta que tres años más tarde, el proyecto fue revivido.
“No queremos que esto simplemente se enfríe hasta que se deje de hablar del tema, como si nada hubiese pasado”, dicen los defensores del Ayuí. “Todos debemos sacar algo en limpio de esto y aprender de este proceso. En particular, quisiéramos felicitar la actitud de las empresas si es que declaran que se ocuparán de producir y dar trabajo, sin afectar el curso del arroyo Ayuí, sus bosques en galería, y en el marco de las leyes vigentes”.


Anunciaron que el blog del Ayuí (http://ennombredelayui.blogspot.com/) permanecerá “en el aire”, para que todo el mundo pueda consultarlo y bajar la información sobre el tema. Nuevas adhesiones de la gente serán compiladas aparte. “Todo estará dispuesto como para iniciar nuevas acciones si estas hicieran falta, pero preferimos cambiar la sintonía, y sentarnos a conversar de la necesidad de un Plan de Ordenamiento Territorial para nuestra la provincia, que parece debatirse eternamente en este tipo de conflictos en buena medida por ausencia de reglas claras y presencia del Estado”, afirmaron en la fundación.


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08/10/08

Navegaron el Ayuí y quedaron deslumbrados


La delegación de campamentistas y kayaquistas que visitó Mercedes para navegar el tramo del Arroyo Ayuí que pretende inundar un consorcio de empresas arroceras, cumplió con el raid de tres días de duración entre Paso Galeano y San Roquito. "No pueden hacer desaparecer el Ayuí, es el arroyo más maravilloso que conocimos. Los que quieren represarlo deberían navegarlo al menos una vez, como lo hicimos nosotros", comentó Esteban uno de los integrantes del grupo.


Mercedes, 07 de octubre de 2008: "Somos kayakistas "autoconvocados" y vinimos a conocer lo que quieren represar acá en Corrientes, y ahora que lo conocimos, sólo queremos defenderlo", comentó Daniel, uno de los muchachos, médico en la ciudad de Paraná, a la ves que agregaba, "Somos varios amigos, nos juntamos para salir a conocer ríos y arroyos, nos une la amistad y el amor por la naturaleza. No sómos biólogos ni ecologistas. Tampoco sabemos demasiado de fauna, pero tenemos las ganas y el valor de venir hasta acá, muchos de nosotros tenemos familia, y dejamos todo por unos días, por que nos parecía importante ver de qué se trata". El grupo se compuso de hombres de entre 26 y 40 años, y entre ellos había doctores, abogados, economistas, electricistas, deportistas y hasta un diseñador industrial. "Aclaramos que no nos pagó nadie, juntamos unos pesitos y nos vinimos. Acá los amigos de la Fundación Iberá, nos hicieron la gauchada de llevarnos y traernos, y después nos comimos un lindo asado todos juntos, mirando fotos y compartiendo videos que pudimos filmar". , explicaba Federico.

El grupo encontró muchas sorpresas en el Ayuí. "¿Cuánta gente sabe que el Ayuí tiene un salto? –dicen entusiasmados-, no sabés lo hermoso que es, es como una catarata en miniatura que atraviesa todo el curso. Había carpinchos que se estaban bañando ahí, vimos lobitos de río y hasta un ciervo de los pantanos, que nos dijeron que es una especie protegida por la ley correntina"., comentaba Esteban.

"Nos turnábamos para ir adelante, porque el espectáculo de la fauna era constante, y el que iba adelante veía todo… Volaban biguáes víbora, con el cuello como una culebra, bandurrias mora, garzas brujas, martines pescadores y además, cada tanto, un guazuncho nos miraba desde el pajonal de la orilla". , comentaban entre emociones mezcladas, ya que parte de esas maravillas ya estaban desapareciendo de Entre Ríos.

Pero lo que más impresionó al grupo fueron las selvas en galería: "Prendíamos el video de las camaritas y nos tirábamos a camalote, en silencio, y quedaban grabados los sonidos de los pájaros. Eran imparables, y muchos indescifrables para nosotros".
"Ahora los recuerdos que tenemos son imborrables, pensamos poner todo nuestro material en una página Web, queremos que todo el mundo conozca esto, y también los políticos y los legisladores. La gente debe saber lo que perderán, si dejan que el Ayuí desaparezca para que unos pocos se llenen los bolsillos", finalizaba Daniel.




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10/09/08

Mas Miembros Del Equipo Técnico Que Desconocen El Estudio


Las declaraciones del ictiólogo Dr. Claudio Baigún, quién figura nombrado como integrante del Equipo Técnico del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), bajo la responsabilidad del Ing. Jorge Adámoli, apuntan en igual sentido que las del Dr. Gabriel Zunino. Claudio Baigún, Doctor en Ciencias Biológicas (UBA), Master en Ciencias Pesqueras (Universidad de Oregon -USA), investigador del Conicet y Profesor Invitado de la Universidad de Iowa, reconoció que faltaron muestreos, que no se conoce lo suficiente y que les había llamado la atención la cantidad de especies halladas con tan poco esfuerzo de muestreo. Contundente: "No tuve ninguna injerencia en las conclusiones del EIA".

Mercedes, 9 de septiembre de 2008: Un nuevo testimonio, de otro de los científicos presentados como miembro del Equipo Técnico del EIA, fue dado a conocer por la Fundación Iberá, como muestra de una más de las severas contradicciones y desprolijidades de quienes promueven y avalan el proyecto productivo que pretende represar el arroyo Ayuí.
El testimonio fue aportado por el ictiólogo Claudio Baigún, un investigador de conocida trayectoria nacional e internacional en la materia y en la defensa de los recursos ícticos: "Nuestra idea era realizar diferentes muestreos, pero desafortunadamente sólo pudo ejecutarse uno, el primero en agosto, el cual brindó una visión muy interesante de la ictiofauna y el uso de hábitats en época de estiaje. Otros muestreos programados para primavera y verano, y que estaban dirigidos a conocer si había peces migradores en la cuenca del Ayuí no se llegaron a ejecutar por razones ajenas a nuestra voluntad".

No deja de extrañar entonces que, en defensa del estudio a su cargo, el Ing. Adámoli haya declarado que el mismo había sido "minucioso" en la búsqueda de "todo impacto", en su compensación y mitigación. Vale la pena recordar su frase "Le buscamos la sexta pata al gato". Sin embargo, el especialista en peces, parece no pensar igual: "Mi opinión es que aún no contamos, en el tema peces, de una buena información de base: Falta conocer toda la información referida a la primavera y especialmente verano que es cuando los peces se reproducen".

El Dr. Baigún es otro miembro de un "Equipo Técnico" que parece no haber trabajado "en equipo": "Yo no he tenido participación en la redacción del informe de impacto ambiental, cuyo contenido no conozco. En nuestro diagnóstico no obstante realizamos varias consideraciones acerca de los impactos esperados pero ignoro si ellos fueron incorporados a dicho documento".

Lo expuesto suma explicaciones a los profundos cuestionamientos a este Proyecto de Represa que, para sostenerse, ha pretendido franquear no sólo barreras legales, sino también de la ética profesional. "Esperábamos críticas desde el punto de vista ambiental", había lanzado Adámoli intentando debilitar los reclamos de los ecologistas. Pero estos últimos veían en verdad que todo lo armado era un "castillo de naipes". ¿Cómo criticar en profundidad un estudio al que le faltan datos, no es apoyado por su equipo y no atiende las más básicas normas de la Sociedad Civil?

La Fundación Iberá había alertado previamente acerca de la existencia de miembros del equipo técnico del estudio, que ni siquiera conocían los resultados del mismo. Ante el aprieto de tamaña situación, el Director del estudio Jorge Adámoli, había preferido replicar en un mensaje distribuido en distintos foros: "Dicen eso sin mencionar a las personas, porque no tienen pruebas". Es así que los comentarios escritos del Dr. Baigún, rubricados por Escribano Público, se suman al reciente testimonio del Dr. Zunino, y son puestos en conocimiento de la opinión pública, las autoridades, las empresas y la Defensoría del Pueblo de la Nación, que lleva una investigación sobre el caso.




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09/09/08

FUNDAMA - Comunicado de Prensa


Buenos Aires, 1° de septiembre de 2008

La Fundación Argentina del Medio Ambiente (FUNDAMA) expresa su profunda preocupación por la eventual ejecución del “Proyecto Ayuí Grande” en el Departamento de Mercedes, provincia de Corrientes, República Argentina, cuyo objetivo es crear un enorme lago artificial. El citado proyecto es privado, tiene por fin ampliar la frontera agrícola del lugar, y su concreción afecta negativamente una amplia cuenca hídrica de aprovechamiento común, habitada por especies amenazadas de extinción.

Los riesgos ambientales de dicho emprendimiento no han sido evaluados, y el mismo tampoco cuenta con licencia social de la comunidad local porque no resulta beneficioso para el conjunto de la población. Su ejecución en los términos planteados aprovecharía a un ínfimo número de propietarios privados, a expensas del resto de los productores de la cuenca inferior del río Miriñay y el arroyo Ayuí.

Recientemente la provincia de Corrientes reformó su Constitución, que ahora recepta principios esenciales en materia ambiental, ya consagrados en la Constitución Nacional y en las leyes federales de preservación, como son el derecho a un ambiente sano, al acceso a la información ambiental y la obligatoriedad de evaluar el impacto ambiental de todo emprendimiento susceptible de causar efectos negativos en el ambiente, entre otros.

Por ser una provincia rodeada y cubierta de agua, Corrientes cuenta con una rica regulación legal cuyas prescripciones prohíben el proyecto intentado, preservando para todos los correntinos derechos que son inalienables e imprescriptibles. Sus normas vedan expresamente toda alteración de los cauces naturales, de sus regímenes, de la naturaleza y calidad de sus aguas. El poder judicial de la provincia ha hecho aplicación frecuente de estas normas, proveyendo a la protección y preservación de las cuencas correntinas, aún en desmedro de lo resuelto en las disposiciones administrativas, cuando estas han resultado insuficientes para proveer adecuada protección a los derechos conculcados.

Hoy el agua ya no puede considerarse sólo un recurso. Por la importancia que tiene para la preservación de la vida y la salud, es considerada un derecho humano en todo el orbe.

FUNDAMA reconoce las necesidades humanas de progreso y de crecimiento, siempre que su velocidad o su costo no alteren las posibilidades existenciales de las generaciones futuras. Para ello los emprendimientos deben contar con licencia social y respetar la normativa vigente de preservación ambiental. Exhortamos a las autoridades de aplicación a acatar rigurosamente la legislación vigente, en todos los procesos relacionados con las autorizaciones que requiere el Proyecto Ayuí Grande.

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05/09/08

LOS ÚLTIMOS RETAZOS DEL PARAÍSO


Por Jorge Cappato (*)

“No tenemos que construir un paraíso, la Tierra lo es.
Sólo tenemos que volvernos aptos para habitarla”
– Henry Miller, 1941

“Imagina a la gente / viviendo la vida en paz…
Sin necesidad de codicia o hambre / compartiendo el mundo...
Puedes decir que soy un soñador / pero no soy el único
Espero que algún día te nos unas..”
– John Lennon. Imagina, 1971


Imagina un mundo donde queden muy pocos retazos del paraíso que fue la Tierra antes de que la especie humana inventara las topadoras, las motosierras, los agrotóxicos, los monocultivos, los transgénicos y las represas.

Imagina un mundo donde las especies se extinguen, y que muchas de ellas desaparecen para siempre sin siquiera haberse estudiado. Y que desaparecen a un ritmo increíble, sólo comparable al ritmo inverosímil al que se expanden millones de hectáreas de monótonos sembradíos –no para aplacar el hambre del mundo sino para criar cerdos y producir jamón que consumirán unos pocos, o para alimentar las fábricas de biocombustibles sin importar que a otros –seres humanos–, les falte alimento.

Imagina un mundo donde se queman intencionalmente los últimos bosques y donde –bajo los embalses implacables de las represas–, se ahogan y sepultan para siempre algunos de los últimos santuarios de la naturaleza y de la vida.

Imagina un mundo donde hay gente que no se conmueve ante el canto de los pájaros, ni ante la belleza del silencio, ni ante el fulgor único de un atardecer. Gente que es capaz de todo por aumentar su poder, por acumular dinero. Gente para la cual la naturaleza es un espacio vacío e inútil que hay que ocupar, transformar –cualquiera sea el costo social o ecológico–, para poner a “producir”. Gente que paga a otra gente para que justifique “científicamente” este costo impagable y, como los sofistas en la antigua Grecia, encuentre argumentos para prometer lo imposible: que este estilo de “progreso” beneficiará a todos.

Gente que no sabe, no siente, o no entiende, o no quiere entender, que la naturaleza produce. Produce cosas palpables –e intangibles–, que sólo los ecosistemas naturales pueden producir y mantener. Y algo fundamental también para tener en cuenta: que sólo la naturaleza puede producir gratis cosas que, además, son indispensables para nuestra vida.

Porque nada ni nadie, aparte de los ecosistemas naturales, puede producir y mantener gratis –absoluta y totalmente gratis: peces, agua dulce, oxígeno, madera, pájaros, clima predecible y agradable, nubes, lluvias, praderas, suelos fértiles, bosques, ríos, paisajes únicos, sonidos únicos, silencios únicos… Es decir, el cimiento vital para la existencia de sociedades prósperas, estables, seguras, felices, sostenibles y productivas.

Entonces, imagina un mundo donde hay gente que no se conforma con las millones de hectáreas que ya existen de cultivos; gente que no piensa en recuperar suelos que ellos mismos agotaron… y que vienen por más. Gente que no entiende que es necesario, más aún, imprescindible, que –si queremos que nuestra especie sobreviva–, sepamos conservar, proteger, mantener y defender los últimos retazos de naturaleza que quedan en nuestro planeta.

No quizás para preservarlos totalmente en un ciento por ciento intactos, pero sí para utilizar estos últimos trozos de lo que fue un paraíso, con prudencia, inteligencia, cuidado extremo y a perpetuidad. Incluso, ¿por qué no? para obtener beneficios económicos, sí, pero para la gente, protegiendo al máximo y simultáneamente estos ambientes. Beneficios en primer lugar para las comunidades locales. Beneficios sostenibles proporcionados por actividades verdaderamente amigables con el ambiente; diseñadas e implementadas con la gente y para la gente, y no para unos pocos “inversores” –subversores del buen vivir, extintores de la vida plena, especialistas en falsas promesas.

Quizás así podamos imaginar otro mundo. Un mundo donde es posible que la gente tenga un trabajo digno, educación, salud, y que además conserve su cultura y su estilo de vida, sin tener que destruir su entorno. Sin tener que tolerar que se les diga –y se les induzca a aceptar–, que contaminarse “un poco” y perder la naturaleza que les pertenece es el necesario “precio del progreso”. Quizás así podamos imaginar un país donde hay espacio para los que cultivan, espacio para las industrias, espacio para los pueblos y ciudades, pero también un lugar para los bosques, para los ríos y para el resto de naturaleza que nos queda.

Un mundo donde finalmente la mayoría comprenda que en esta guerra contra la naturaleza, los que perderemos más (o todo) somos –responsables o no–, cada uno de nosotros. Que conservar lo poco de naturaleza que nos va quedando no es un capricho, sino una necesidad imperiosa, un tema de supervivencia de nuestra especie, una cuestión científica fuera de toda discusión. Que es necesario un equilibrio entre la cantidad de ecosistemas transformados (simplificados), sean urbanos, agrícolas o industriales y la cantidad, la proporción de ecosistemas naturales (complejos y altamente productivos) que nos quedan. Y que muy probablemente ya hemos traspasado el límite, la carga, que la Tierra y sus sistemas –que sustentan nuestra vida, es capaz de soportar.

Entonces imagina un mundo. Un mundo donde el Ayuí siga corriendo. Donde los peces, los pájaros y los árboles, los amaneceres y los atardeceres del Ayuí, la luna y las estrellas reflejadas en la noche de sus aguas, sigan alimentando nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

Un mundo donde éste lugar –que es un lugar absolutamente único para todos, y especialmente para quienes lo aman y viven allí, o cerca de él–; donde este espacio, este paisaje, que es unos de los pocos retazos del paraíso que aún podemos conservar, sobreviva porque hayamos logrado salvarlo.

En ese mundo, podrás llevar un día a tus nietos de la mano, llegar hasta ese lugar sagrado y, con orgullo y lágrimas en tus ojos de anciano o anciana, decirles: _Lo defendimos para nosotros, y para que vos también puedas verlo.

(*) Jorge Cappato, Presidente, Comité Regional Sudamericano de UICN Director Gral, Fundación PROTEGER

Foto: Ayuí Grande; gentileza Aníbal Parera

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02/09/08

Estudio de Impacto Ambiental del Ayuí



Varios miembros del supuesto "Equipo Técnico" directamente lo desconocen

Uno de los testimonio es del Dr. Gabriel Zunino (prestigioso biólogo del Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia), quién se sorprendió al figurar en la carátula del cuestionado "Estudio de Impacto Ambiental" con que las empresas COPRA y ADECOAgro pretenden respaldar la inundación del Ayuí.

Mercedes, 2 de Septiembre: La Fundación Iberá dio a conocer información fidedigna que contiene las declaraciones del Dr. Gabriel Zunino, quién se manifestó ofuscado por la exposición de su nombre en una Evaluación de Impacto Ambiental del Ayuí que ni siquiera conocía y no tenía su consentimiento: "No tengo el proyecto, sería bueno recibir uno".

"No entiendo cómo es que figuro en el equipo técnico. El trabajo lo hice para la Dirección de Fauna. La Dirección de Fauna le hizo correr con los gastos de nuestros viajes y traslados a la empresa. Supongo que por eso ellos consideraron que fuimos parte de su equipo técnico", manifestó Zunino.

Las valientes declaraciones de Zunino dan cuenta de que sus trabajos fueron realizados hace muchos años, en otro contexto, y que son "obsoletos" para el contexto actual.

"Dije en un informe que vi algunos animales. No tiene nada que ver con la decisión o no de hacer una represa. De todas maneras voy a contactarme con gente de Fauna. Es extraño que figure además en el equipo técnico Guillermo Cao quien en ese momento era funcionario de Fauna y él fue quien coordinó ese trabajo y requirió mi asistencia".

El testimonio de Zunino es contundente: "Los trabajos de ese informe técnico tienen cerca de 10 años. Son totalmente obsoletos". Ante esta declaración, conviene tener en cuenta los dichos del responsable de la Evaluación Ing. Jorge Adámoli a Momarandú Digital: "Todo posible impacto fue investigado y ensayado según miles de posibilidades, para subsanar hasta el mínimo riesgo". Adámoli había agregado en su defensa del estudio: "Le buscamos hasta la sexta pata al gato, medimos hasta el impacto del paso de los camiones."

El Estudio de Impacto es responsabilidad directa del Ing. Adámoli, profesor de la UBA, quién pocos días atrás había hecho circular un mensaje alertando que quienes defienden el Ayuí emplean mentiras y agravios, y los había calificado de "Ecopatoteros", mencionando que "no tenían pruebas" acerca de que algunos miembros del Equipo Técnico ni siquiera conocían el Estudio.

Por tal motivo, la Fundación Iberá decidió dar a conocer estos testimonios y ponerlos a disposición de la Actuación 3950/08, que el Defensor del Pueblo de la Nación ha iniciado en torno a este escandaloso asunto.




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30/08/08

Texto de la carta enviada por Diputados Nacionales (Comisión de Recursos Naturales) a la Sra. Secretario de Ambiente y Desarollo Sustentable de la Nac

Buenos Aires, 13 de Agosto de 2008

Dra. Romina Picolotti
Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación

Nos dirigimos a Ud. para informarle que el día martes 12 de agosto concurrieron invitados por la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de la Nación, Enrique Lacour (Fundación Reserva del Iberá), Juan Carlos Chebez (Fundación Félix de Azara) y Aníbal Parera (biólogo y habitante de Mercedes, Corrientes) para informar a los señores legisladores sobre el impacto ambiental que provocará la construcción de una represa sobre el río Ayuí, en la provincia de Corrientes. Esta obra ubicada en una zona muy cercana a los Esteros del Iberá, inundará 8.000 has de recursos naturales de la región con el fin de cultivar arroz.

"Represa Ayuí Grande" como se denomina la obra, tiende a ser el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur.

Advirtiendo que esta represa produciría un daño interjurisdiccional irreparable, los Diputados presentes en dicha reunión consideramos la necesidad de que en forma urgente la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación se involucre en este tema.

Teniendo en cuenta el principio precautorio de la Ley General del Ambiente, consideramos que de manera urgente se debe detener todo tipo de obras que pudieran estar en marcha y que eventualmente afecten de manera drástica y negativa nuestros ya vulnerables recursos naturales.

Por otra parte, no debemos olvidar que esta Cámara de Diputados sancionó en el 2007 la Ley 26.331, Presupuestos Mínimos para la protección de los bosques nativos, que establece la necesidad de realizar el ordenamiento de los bosques nativos antes de autorizar su uso. Mal podría entonces dejar avanzar este emprendimiento que afectará de manera irreversible el bosque nativo del Ayuí. El Estudio de Impacto Ambiental de las propias empresas reconoce la existencia de 391 has de bosque que desaparecerán bajo las aguas del embalse artificial.

Sería un pésimo antecedente permitir que se inunden hectáreas de bosque nativo en perfecto estado de conservación para que unos pocos propietarios puedan producir arroz en forma intensiva durante algunos años.

Respetando los distintos ámbitos y jurisdicciones intervinientes en este conflicto, la Nación a través de sus autoridades tiene el deber constitucional indelegable de defender los recursos naturales (artículo 41 de la Constitución Nacional "Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales".)

A la espera de una pronta y positiva respuesta, saludamos a Ud. con respeto y consideración. Atentamente

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28/08/08

Diputados nacionales piden a la Presidenta que evite el represamiento del Ayuí




Una comisión de la Cámara de Diputados de la Nación pidió a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a que evit,e por intermedio de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, la construcción de una represa que impulsa una coalición de firmas en Mercedes (Corrientes) para desviar el cauce del arroyo Ayuí y formar un lago de 8 mil hectáreas para la siembra.

Rubrican el proyecto de declaración los legisladores Miguel Bonasso, Roy Cortina, Lidia Satragno, Juan Sylvestre, Marcelo Morgado, José Antonio Vilariño, Oscar Massei, Alberto Cejas, Hugo Perie, Mabel Müller, Verónica Benas y Susana García

"Creemos necesario que el Poder Ejecutivo Nacional se involucre para evitar que se cree un lago artificial de mayores dimensiones que la Laguna del Iberá que con impactos irreversibles que tendrá impactos interjurisdiccionales más allá de Corrientes", sostiene el documento.

Luego insta al Poder Ejecutivo a que, a través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, arbitre las medidas tendientes a evitar la construcción de una represa para un emprendimiento privado sobre el curso del Arroyo Ayuí en la provincia de Corrientes.

Ante ese mismo organismo estatal, asesores legales del Gobierno de la provincia y de las firmas involucradas -Pilagá, Tupantuva, Copra, del vicepresidente del Grupo Clarín, y Adecoagro, del financista húngaro George Soros-, impulsan gestiones para que la norma no frene al megaproyecto agrícola.

El pliego advierte revisa al trayecto de la Arroyo Ayuí Grande, afluente del Río Miriñay, que atraviesa los departamentos de Mercedes, Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá y Monte Caseros, antes de volcar sus aguas al río Uruguay.

"En su ribera encontramos bosques. Sus aguas contribuyen al mantenimiento de pastizales y pajonales de una importante zona ganadera y es empleada por agricultores del sudeste correntino", refleja el documento.

Luego advierte sobre el megaproyecto agrícola que impulsa una coalición de firmas en Mercedes que pretende represar sobre el Ayuí para interrumpir su flujo natural y crear un lago artificial de 8.000 hectáreas para disponer de agua para regar 28.000 has de cultivos.

"Esta obra haría desaparecer 50 km. de costas, bosques de ribera, pastizales y pajonales", destaca el pedido a la presidenta. "En esta zona viven especies en peligro de extinción como el lobito de río, el aguará guazú y el ciervo de los pantanos que verían afectado negativamente su hábitat natural".

"Los recursos naturales son patrimonio de todos los argentinos, entonces no podemos permitir que un emprendimiento privado se apropie de un bien público" agrega.

Los legisladores recuerdan que en el 2007 el Congreso sancionó la Ley 26.331, de Presupuestos Mínimos para la protección de los bosques nativos, y sostienen que la continuidad del megaproyecto sentaría un pésimo antecedente a esa Ley.

"Sería un pésimo antecedente permitir que se inunden hectáreas de bosque nativo en perfecto estado de conservación para que unos pocos propietarios puedan producir arroz en forma intensiva durante algunos años", sostiene el pliego.

"Mal podría entonces dejar avanzar este emprendimiento que afectará de manera irreversible el bosque nativo del Ayuí", sostienen los diputados. "El Estudio de Impacto Ambiental de las propias empresas reconoce la existencia de 391 has de bosque que desaparecerán bajo las aguas del embalse artificial".




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26/08/08

2 de octubre - Piraguas por el Ayuí


La convocatoria es de un grupo de canotaje de la ciudad de Paraná (Entre Ríos), liderado por Esteban. Ellos dieron el paso inicial a esta actividad que comenzará el Jueves 2 de octubre y se prolongará durante el fin de semana.

La propuesta es sumarse en canoas (se prefiere que no haya lanchas a motor, salvo una, que funcionaría como apoyo, también a cargo de la documentación de la travesía). Se arranca en "Paso Galeano" (un puente en el punto 29° 5'33.75"S; 57°34'50.17"O), y está previsto remar río abajo hasta "Paso San Roquito" (29°17'48.86"S; 57°33'52.22"O), donde el Ayuí Grande desemboca en el Río Miriñay.

Quienes quieran sumarse deben considerar:

· No hay una "organización" a cargo del evento, que provea asistencia logística, apoyo, o cobertura de gastos de ningún tipo.

· Cada grupo debe llegar por su cuenta y con su embarcación, elementos para acampar, comida, bebida, etc.

· Se desconocen las condiciones de navegación que existirán en esos días (en buena medida dependerán de las lluvias previas), pero el arroyo es siempre navegable con piraguas.

· Parte de la travesía (Paso Galeano) es con el arroyo todavía cerca de las nacientes (y normalmente con poca agua).

· El grupo principal (los entrerrianos) planean llegar a San Roquito (punto final de la travesía) el domingo, es decir, tomarse la remada con calma. Quienes quieran llegar antes podrán hacerlo (el tramo puede remarse en dos días intensos).

· En Mercedes, la persona contacto es Humberto Rodríguez (marsh-man@hotmail.com; teléfono: 03773 15-405779).Humberto llevará el registro de quienes se sumen, responderá preguntas de interesados e intentará proveer algunas facilidades en especial para los que llegan de lejos.

Esperamos que muchos puedan sumarse. Pero recuerden que, si bien hay un punto de encuentro y salida, y otro de llegada, no existe una organización responsable, y cada "equipo" deberá entonces "arreglarse por su cuenta".



· Características de la travesía:

· Aproximadamente 60 km de remada (considerando las vueltas del arroyo).

· Mucha exposición al sol (si bien hay bosque en galería, rara vez el mismo ensombrece el curso).

· La calidad del agua es cambiante (tiene épocas limpias y otra sucia, no se garantiza potabilidad).

· Existen buenos lugares de acampe, altos, con buena sombra, a la orilla del arroyo.

· Animales potencialmente peligrosos: víboras (yarará) y rayas de río. No más ni menos que en cualquier arroyo de la región.

· No hay sitio de provista de ninguna naturaleza en el tramo. Toda compra debería realizarse previamente en Mercedes.



Paso Galeano, no es más que un deslucido puente en un pequeño arroyo (cerca de las nacientes del Ayuí), al que se llega desde Mercedes transitando 54 km de ripio y tierra. No debe ser confundido con el Puente del Ayuí sobre la Ruta 40 (camino a Pellegrini/Laguna Iberá, que se encuentra aguas arriba). Paso San Roquito es el punto de llegada, un puente mayor, sobre el curso del Miriñay, distante 55 km de Mercedes (35 de ellos sobre el asfalto de la ruta 123).

Se recomienda llevar prismáticos y cámaras fotográficas. Nos organizaremos para compartir fotografías, anécdotas, etc., a regreso de la travesía.



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16/08/08

El INTA no apoya la Evaluación de Impacto del Ayuí

"Pediremos que saquen el nombre de la Institución"

En una carta dirigida al Presidente de la Fundación Reserva del Iberá, el Presidente del Centro Regional NEA del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) Ing. Agr. Hugo García, aclaró que el INTA no forma parte del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) del Proyecto de la Represa Ayuí.

Por otra parte reveló que la EsIA no fue enviada al INTA, por lo cual la misma no está en su conocimiento, aclarando que "... no disponemos del estudio mencionado, por lo cual es imposble emitir opinión al respecto. Pero si el INTA estuviera mencionado como integrante del Equipo Técnico, solicitaremos a los autores del trabajo modificar su redacción, ya que el INTA realizó un estudio sobre riesgos ambientales e indicadores sustentabilidad agroambientales, que probablemente haya sido utilizado para redactar parte del informe, lo cual no implica que nuestros profesionales hayan sido parte del equipo técnico que elaboró dicho informe".

Descargar carta en PDF
http://www.proteger.org.ar/download/archivos/AyuiCartaInta.pdf

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La UBA no se responsabiliza por el Estudio de Impacto del Proyecto

Lo declaró el Decano de la UBA Dr. Jorge Aliaga en nota dirigida a la Fundación Reserva del Iberá. Las claves son: "Tanto los trabajos como el informe técnico quedan bajo responsabilidad del Asesor Técnico responsable (Ing. Jorge Adámoli) y no comprometen a la Facultad" y "El solicitante será responsable por los daños que pudieran derivarse de los resultados obtenidosen virtud de esta OAT. La Facultad no tendrá responsabilidad alguna al respecto".

La carta también agrega que el Ing. Adámoli fue autorizado por la Facultad (donde se desempeña como Profesor Consulto de dedicación simple), a emplear 5 horas semanales y le facilitó el espacio de trabajo.

Descargar carta en PDF
http://www.proteger.org.ar/download/archivos/AyuiCartaUba.pdf

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13/08/08

Diputados nacionales dijeron "no" a la represa sobre el Ayuí

El Ayuí será tratado en el Congreso Nacional

La comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de la Nación convocó a representantes de las entidades que defienden al Arroyo Ayuí frente a intereses privados que pretenden represarlo, inundando sus bosques con un embalse para regar arroz en Corrientes.

Buenos Aires, 13 de Agosto de 2008:

La Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de la Nación, presidida por el Diputado de Diálogo por Buenos Aires Miguel Bonasso, debatió en horas de la tarde de ayer la polémica pretensión de represar el arroyo correntino, auspiciada por las empresas Copra y Adeco Agro, que cuenta con públicas expresiones de apoyo del ejecutivo correntino.

Luego de escuchar las exposiciones de Enrique Lacour (Fundación Reserva del Iberá), Juan Carlos Chebez (Fundación Félix de Azara) y el biólogo Aníbal Parera, convocados al efecto, y de analizar la carta abierta denominada "El Ayuí debe seguir siendo un arroyo" (que cuenta con la firma de 50 notables del medioambiente y la cultura, además de productores y abogados), resolvieron dar urgente tratamiento a un tema que calificaron de "Trascendencia nacional e internacional", según las palabras del Diputado Oscar Massei del PJ neuquino.

La Diputada Mabel Müller, quién mantuvo destacada participación en la reunión, advirtió la necesidad del urgente involucramiento de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación en este tema que calificó de "altamente preocupante".

Si bien no pertenece a la Comisión de RN, el Diputado Nacional Pablo Zancada por el Bloque Socialista de la provincia de Santa Fe, conocido por la defensa del medio ambiente litoraleño, recordó otros proyectos de represas que en la región ya han sentado suficientes antecedentes, tanto de impacto, como de situaciones en que la defensa ambiental fue más fuerte que los intereses particulares.

Para el Diputado de la Coalición Cívica de Córdoba Juan Carlos Vega, "Este caso debe analizarse bajo la experiencia de Botnia", y propuso la utilización de instrumentos legales de orden internacional, ya que es evidente que la represa podría afectar la cuenca del Miriñay y finalmente la del río Uruguay.

Como consecuencia de esta reunión, los diputados nacionales acordaron el próximo tratamiento en el Recinto de un Proyecto de Declaración de preocupación sobre "Este nuevo atropello legal y ambiental, que afecta el dominio público de los cursos de agua y los bosques de nuestro país", resaltó Bonasso en su discurso final.

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FARN - PREOCUPACIÓN POR EL PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN DE UNA REPRESA EN EL ARROYO AYUÍ


Ciudad de Buenos Aires, 11 de agosto de 2008.

La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) expresa su profunda preocupación en relación con el proyecto de construcción de una represa sobre el arroyo Ayuí, ubicado en el departamento de Mercedes, Provincia de Corrientes, que tiene como objetivo la creación de un lago artificial para el riego de 18.000 hectáreas de plantaciones.

La discusión en torno a este emprendimiento concentra una multiplicidad de aspectos y materias que deben ser ampliamente debatidos. No obstante ello, queremos señalar que se trata de un proyecto privado que tendrá consecuencias sensiblemente negativas sobre bienes del dominio público.
Entre los impactos negativos más importantes se destaca la afectación que sufrirá el recurso hídrico propiamente dicho, y la sustitución que sufrirán miles de hectáreas de sabanas y pastizales pues se verán convertidas en áreas agrícolas.

Por ello, es necesario destacar que desde el punto de vista normativo, el Código de Aguas de la Provincia de Corrientes expresa que la política hídrica provincial deberá “(…) Impulsar el uso racional e integral de los recursos hídricos, como elemento condicionante de la supervivencia del género y de todo el sistema ecológico, promoviendo su mejor disfrute con amplio sentido proteccionista. Para ello, deberá tenerse en cuenta la unidad de recursos en cualquiera de las etapas del ciclo hídrico, la interdependencia entre los mismos y entre los distintos usos del agua, el condicionamiento del medio ambiente y de las influencias que es capaz de producir la acción humana (…)”. También señala que “(…)toda utilización de los Recursos Hídricos deberá hacerse de modo que no altere dañosamente el equilibrio ecológico ni
afecte la calidad de vida presente o futura.(…)” y que “nadie podrá variar el régimen, naturaleza o calidad de las aguas, ni alterar los cauces naturales o artificiales ni su uso, sin previa autorización de la Autoridad de Aplicación, y en ningún caso, si con ello se
perjudicare la salud pública, se causare daño a la comunidad, a las cuencas, a otros recursos naturales o al medio ambiente.(…)”.

Por otra parte, el artículo 191 inc. i) del Código citado dispone que la ejecución de las obras hidráulicas como la presente deberán cumplir con el Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental que establece la Ley Nº 5067, cuestión que también ha sido consagrada en el Art. 65 de la Constitución provincial recientemente reformada.

De acuerdo a todo lo expuesto, desde FARN creemos que resulta indispensable entonces que la Autoridad de Aplicación imponga el cumplimiento de todos los recaudos legales establecidos para la realización de este proyecto, y que además arbitre lo medios necesarios para la realización de una EIA absolutamente independiente, garantizando el acceso a la información y la más amplia participación ciudadana en dicho proceso.

Acerca de FARN: La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) fue creada en 1985. Es una organización no gubernamental sin fines de lucro, apartidaria, cuyo objetivo principal es promocionar el desarrollo sustentable a través de la política, el derecho y la organización institucional de la sociedad.

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11/08/08

EL AYUÍ GRANDE EN TIEMPOS DE SEQUÍAS

por Héctor Horacio Dalmau

Los ríos Paraná y Uruguay, con los arroyos Itaembé, Chimiray, Mocoretá y Guayquiraró, como si fueran los protectores de una maravillosa obra que surgiera de la magia Leonardo, Van Gogh, o Velásquez, enmarcan una de las más perfectas manifestaciones de la naturaleza.

Esa naturaleza que tiene esa especialidad increíble de mezclar cursos hídricos, con selvas, llanuras, islas, cerros y una diversidad de seres vivos, que bien podrían imaginar aquellos grandes de la pintura de todos los tiempos si conocieran a la provincia de Corrientes. Jamás hubiera dudado de que estuvieran ante la representación real del "Paraíso Terrenal".

No sé si tiene razón el Cholo Aguirre, cuando asegura " Si usted no conoce Corrientes. No conoce a mi país", por que parecería una afirmación presuntuosa. Sin embargo, yo puedo asegurar, que quien no conoce a Corrientes, sin dudas se perderá gozar de todo lo que el Supremo Hacedor ha dotado al "Taraguî", es un poco como visitar el Louvre y no ver a la Gioconda, o regresar de Copenhague si haber admirado a la "Sirenita”.

Podría estar horas escribiendo sobre esa prodigiosa muestra de la naturaleza, uno de cuyos símbolos debería ser la flor del "Irupé", pero por desgracia debo escribir, no sin indignación sobre los despropósitos del hombre, que atentan contra esta inconmensurable belleza natural.

BARBARIDAD SI LAS HAY
Uno de los despropósitos es el proyecto de represamiento del arroyo Ayuí Grande, incomprensible si tomamos en cuenta que atenta contra tanta perfección, a contrapelo de la Lógica, que debería mortificar a quien lo hace."

¿Que fiebre indescifrable producen en las mentes de los seres humanos dedicados a la producción, la ambición y la codicia?. La verdad es que no lo se.

Lo grave es que quienes lo hacen, saben que no deberían y quien justifica a quien lo hace por unas monedas, supera sin dudas cualquier adjetivación negativa.

Ese verdadero "Eden" llamado Corrientes, ya ha visto como mutilaban a su río Paraná con la represa de Yacyretá, con todo lo que de eso se desprende.

Las planificadas represas de Garabí y San Pedro, segmentarían al Uruguay formando dos enormes piletones de aguas contaminadas con la colaboración que ofrece actualmente Salto Grande.

Es decir, que desde el centro mismo de la provincia de Misiones hasta la actual hidrogeneradora, las aguas se aquietarán, enmudecerán, se degradarán y contaminarán. De manera tal, que de ese "espejo azul que viaja", nada quedará.

Más allá de aquellos que lucran con estos desatinos y sumados a ellos, quienes al sentarse frente a un tablero de dibujo son capaces de transformarse en verdaderos "Nerones", capaces de quemar así sus propias Romas, que no escatiman esfuerzos para concretar obras como la Unión del Paraná con el Uruguay, Paso Yahapé-Laguna del Iberá y Río Aguapey mediante, para posibilitar la navegación desde el Alto Paraná (embalse de Yacyretá) con el puerto de Río Grande en el Atlántico.

Están quienes para mejorar ese sistema, quieren canalizar al río Corrientes para facilitar la comunicación fluvial, desde Corrientes a Asunción del Paraguay, o bien para que el aprovechamiento del sistema del Iberá sea realmente eficiente y conectar así, las apocalípticas obras con el Río Gualeguay, para lograr que todo el interior mesopotámico pueda ser navegado hasta el Delta

Ante tantas malas intenciones, particularmente me aferro a pensar que en este mundo actual no hay nada más insensato, que la sensatez que ponen de manifiesto los que proyectan el progreso de los pueblos.

Se que la batalla en defensa del Ayuí Grande, no será definitoria como Mbororé o Trafalgar, como tampoco lo fueron las que los pueblos realizaron en contra de Corpus y Paraná Medio, porque siempre esas mentes pensadoras encontrarán algún resquicio legal para cumplir sus objetivos.

Asumiendo y explicando que, aquí donde "Sobra Agua" (Todavía), es necesario usufructuarlas más allá de las enfermedades (Dengue, Esqistosomiasis, Filariasis, Paludismo, Fiebre Amarilla, Leishmaniasis, rabia paresiante, y muchos etcéteras más).

O que, donde es escaso el vital elemento, tienen minerales que los llevan a contaminar todo el ambiente con explotaciones a cielo abierto, a tal punto que en una de ellas, hasta hicieron desaparecer la frontera Argentino-chilena.

O como aquellas firmas anglo-australianas que están en las puertas de lograr que los respectivos gobiernos (Nacional y Provincial de Mendoza), los habiliten a explotar el Potasio arrojando residuos salinos al Río Colorado, que perjudicará el ecosistema de cinco provincias, que en nada difieren de los que han explotado nuestros bosques, como la tristemente célebre Compañía Forestal, que tenía ferrocarriles, moneda y policía propia.

Claro que lo se pero hay que dar esa batalla y hacer de ella una causa popular, como lo son Paraná Medio, Corpus, el Acuífero Guaraní y otras más.

En fin como diría Almafuerte: " Detente pluma no quieras que pierda sus armas el idiota".

Héctor Horacio Dalmau(*)
Maestro Nacional

(*)Tambien desempeñó cargos como Diputado Provincial, Diputado Nacional, Pte de la Comisión de Recursa Naturales durante dos períodos, Coordinador del Proyecto para el saneamiento del Riachuelo por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entre otros.

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07/08/08

Otto Solbrig sorprendió con su discurso en Mercedes

Al final, Solbrig defendió los bosques, el agua y la ecología

Mercedes, Corrientes, 6 de agosto de 2008

El emérito profesor de Harvard y multilaureado argentino en el exterior, se reunió con los jóvenes en Mercedes (Corrientes). El mismo sitio donde muy pocas semanas atrás había levantado gran polémica al apoyar públicamente la Evaluación de Impacto Ambiental que auspiciaba levantar una represa en el curso del Ayuí Grande, sepultando bosques y un tramo entero del hermoso arroyo correntino, con la finalidad de que un grupo de empresas cultiven más arroz.

El discurso de Solbrig fue muy diferente esta vez en Mercedes. No sólo no hizo ni una sola mención al proyecto de la Represa del Ayuí a lo largo de su hora de disertación, sino que se manifestó preocupado por el avance de la agricultura, la falta de agua, la crisis ambiental en el mundo y llamó a los jóvenes a cuidar el planeta: "Este será el desafío de ustedes", dijo arrancando más de un aplauso en una audiencia cada vez más sensible a los temas ambientales.

Solbrig evitó cuidadosamente hablar sobre el tan polémico proyecto que propone prácticamente sepultar bajo las aguas al arroyo Ayuí y sus bosques en galería. En cambio, se dedicó a reflexionar sobre su vida, sus amigos (muchos notables de la cultura), sus libros, sus maestros y ¡hasta sus mascotas! No ahorró chistes y todo tipo galanteos con una audiencia que lo escuchaba con gran atención.

Para los que esperaban alguna defensa del proyecto agrícola en el Ayuí, declaraciones como que "El agua se está acabando, es la agricultura la que más ocupa esta agua… la prioridad la tiene el hombre y sólo después, está la industria…", resultaron verdaderamente refrescantes, ya que el proyecto ha sido declarado como "ilegal" por algunos de los más prestigiosos juristas del país.

A muchos, Solbrig los dejó pensando… "Ahora parece más claro, alguien de la altura que ostenta este señor, no podía ir en contra de la ecología, borrando con el codo lo que escribe con la mano", se escuchó en los pasillos del teatro Cervantes.

Fuente: Fundación Reserva del Iberá www.fundacionibera.com.ar

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06/08/08

BONASSO RECIBE A LOS QUE "DEFIENDEN AL AYUÍ"

El diputado nacional Miguel Bonasso, presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Cámara de Diputados de la Nación, recibirá al presidente de la Fundación Iberá, Enrique Lacour.
Esta organización ambientalista, fue creada en 1992 en la ciudad de Mercedes, Corrientes y se dedica a la conservación de los Esteros del Iberá.
El motivo de la visita en la Comisión de Recursos Naturales de la organización ambientalista es informar a los señores legisladores del impacto ambiental que provocará la represa sobre el río Ayuí, obra que inundará ocho mil hectáreas de recursos naturales de la provincia de Corrientes para cultivar arroz, muy cerca de los Esteros.

“Represa Ayuí Grande” como se denomina la obra, tiende a ser el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur y está encabezado por las empresas agropecuarias Copra S.A. y Adecoagro.
La reunión de la Comisión de Recursos Naturales se realizará el próximo martes 12 de Agosto a las 15.30 en la Sala del Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, Av. Rivadavia esquina Riobamba.

Fuente: Diálogo por Buenos Aires

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04/08/08

PROYECTO AYUÍ - MÁS ARRÓZ……..¿Y MENOS QUÉ?


Por Juan Esteban Desimoni

“Dios ha muerto” anunciaba Friedrich Nietzsche en las postrimerías del siglo XIX en clara referencia al desplazamiento de la noción de Dios como centro de la vida del hombre acaecida con el advenimiento de la modernidad.

Desde el momento de aquel anuncio hasta nuestros días infinidad de hombres de carne y hueso, ideologías y hasta simples conceptos se han disputado el honor de encarnar esta idea de El Bien Absoluto, (El que no posee mal), que es, lo que en definitiva, representaba Dios. De entre todos los competidores que pugnan por alcanzar la divinidad hay, sin lugar a dudas, uno que desde hace un tiempo a esta parte corre con una nítida ventaja por sobre el resto, me refiero claro, a la palabra inversión. Los motivos por los cuales la palabra inversión logró “ascender a los cielos” seguramente son varios, pero ninguno tan poderoso como aquel marcado por el hecho de que, generalmente, aquellos que impulsan los grandes proyectos de inversión poseen una enorme influencia (cuando no la propiedad) sobre los medios masivos de comunicación. El proceso de divinización, es decir, el proceso por el cual sus proyectos personales son despojados de su “parte mala” antes de ser presentados en sociedad es pues, relativamente sencillo para estos empresarios. Pero está claro que la palabra inversión tiene de divinidad tanto como cualquiera de nosotros y, como cualquiera de nosotros contiene simultáneamente bien y mal, tiene la posibilidad de mejorar y empeorar o ayudar y perjudicar al mismo tiempo. En virtud de esto, el anuncio de una inversión (me refiero fundamentalmente a los proyectos de inversión “grandes”) es, en principio, una buena noticia sólo para aquel que la propone (¡por eso la propone!) pero, desde el punto de vista social, es una noticia neutra. La calificación de buena o mala, deseable o no, positiva o negativa le llegará con posteridad a un exhaustivo análisis de sus “partes buenas” y sus “partes malas” y en donde el criterio de decisión deberá ser de la forma: si la contribución a la sociedad de la “parte buena” del proyecto es superior al daño inflingido a la sociedad por la “parte mala” del mismo, entonces, la inversión es deseable. Recién en ese momento el anuncio de una inversión dejará de ser una noticia neutra para convertirse en una buena noticia.
Puede ser éticamente reprobable, pero lo cierto es que la jurisprudencia asentada por la todopoderosa corte suprema del marketing ha determinado como válida esta idea de que para vender (un producto o un proyecto) hay que magnificar las virtudes y esconder los defectos. Ya no queda un correntino que no esté enterado de que, gracias al “proyecto Ayuí”, Corrientes aumentará su producción de arroz y tendrá 1.500 puestos de trabajo más, ¡hemos creado un nuevo Dios!, lo difícil será encontrar un sólo correntino que conozca, de manera más o menos precisa, en qué se puede ver perjudicado (y en qué magnitud), qué puede perder (y en qué magnitud), qué nuevas amenazas se ciernen sobre su patrimonio natural y cultural, etc.
Pero si aceptamos que el rol que les compete a los impulsores del proyecto es el de magnificar las virtudes y esconder los defectos, no debiéramos preguntarnos al menos, a quién le está reservada la tarea de buscar los defectos, de encontrar la “parte mala” de este falso Dios y darla a conocer a la sociedad. Y la respuesta es más que obvia, el encargado de esta tarea es el gobierno, es por ello que cuando uno escucha a nuestros gobernantes repetir “más arroz, 1.500 puestos de trabajo”, “más arroz, 1.500 puestos de trabajo”………., como si fueran un simple eco de las voces de los empresarios privados, presiente que estamos en problemas. Dando por descontado que la “parte buena” del proyecto será publicitada a los cuatro vientos, hasta el cansancio, al gobierno le cabe la misión de asegurarse de que la “parte mala” de este proyecto sea publicitada con la misma fuerza e insistencia que la “parte buena”. ¿No es esto, en definitiva, garantizar la igualdad de oportunidades? ¿Acaso ignora este gobierno que una sociedad sólo puede optar por lo mejor cuando conoce TODA la verdad?
Nos guste o no “Dios ha muerto” y sería mejor aceptarlo antes que andar inventando sustitutos patéticos que lo único que hacen es aumentar la confusión general. Nos guste o no, la utopía de El Bien Absoluto (El que no posee mal) ha desaparecido, y por lo tanto cualquiera que se arrogue esta característica, miente.
En estos días de capitalismo global los falsos dioses proliferan como nunca antes en la historia de la humanidad y los gobiernos deberían estar prestos para asumir, con claridad conceptual y capacidad técnica, la tarea de desenmascararlos para que, de esa forma, la sociedad los pueda apreciar en su dimensión justa, es decir, como entidades imperfectas.


Juan Esteban Desimoni
Economista

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01/08/08

La defensa del Ayuí en el Manual Escolar Kapeluz


El Manual de Ciencias Sociales "Kapeluz" publicó en dos páginas una descripción de la problemática del Ayuí, su intento de represamiento y su defensa:
Actividades prácticas presentada:
1- ¿Cuáles son las actividades productivas del área en que se encuentra el arroyo Ayuí?
2- ¿Cuáles son las actividades que se realizarían a partir de la construcción del embalse?
3- ¿Por qué resurgió el interés por construir el embalse?
4- ¿Cuáles son los recursos naturales en juego?
5- Indentifica cuáles son los actores sociales implicados en el conflicto.
6- ¿Qué rol juega el estado?
7- ¿Cuáles serían los beneficios y los perjuicios de la construcción del embalse?

Los contenidos de la publicación se ajustan a la categoría oficial establecida por el Poder Ejecutivo Nacional, a través del I. G. M. GG05 1937/5 - Ley 22.963 - y fué aprobada por Expediente del mes de enero de 2007.

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30/07/08

El lado oscuro de la conservación

Breve historia acerca del disfraz del ingeniero Adámoli

Por Amanda Alchourón Cassieto

¿En el Ayuí también? ¿Nuevamente es “el Ingeniero” quién respalda un atropello a la naturaleza, enarbolando la bandera del “desarrollo sustentable”? Vengo siguiendo algunos sucesos de la Argentina ambiental, como cualquier ciudadana puede hacerlo. Mirando lo que hacen y lo que escriben varias de las organizaciones del sector civil. Permítanme “atar algunos cabos”, para que todos veamos quién es quién en este pastel.
Hay un común denominador en propuestas de desmonte en Formosa, en la desfiguración de pastizales de San Luis, en desbosques chaqueños, el lavado de cara de la hidrovía del Paraná y otros escenarios que imagino saldrán a la superficie luego de que el caso “Ayuí” contribuya a cerrar este círculo. A esta altura, ese común denominador, se parece a “un método”.

Es el método de llegarse con propuestas de “solución” allí donde las empresas y los gobiernos enfrentan un problema ambiental, normalmente presentado por las ONGs ambientalistas. Una propuesta de solución completamente seductora para las empresas y los gobiernos comprometidos en el caso. Porque viene envuelta en el paquete “académico”, conferido con la firma de un Profesor universitario, incluso, un “formador” de los mismos que presentan el conflicto de turno…! Alguien decididamente influyente.

Es más, una vez logrado el contrato –normalmente colocado bajo el ala de la Universidad, pero ¡atentos!, sólo “bajo el ala”, porque el caso Ayuí también contribuyó a desnudar que, por más que la tapa de una Evaluación de Impacto Ambiental diga “UBA” en algún rincón, la universidad se saca el lazo rápidamente aclarando que “No se hace cargo, y sólo le confirió al Docente la facultad de dedicar una determinada cantidad de horas al desarrollo de la consultoría externa”)­­–, aparece la parte más sustantiva de la esta “solución”: los nombres de los integrantes del “equipo de tareas” que se encargará de hacer la EIA. ¡El ingeniero se convirtió en un especialista en contratar a muchos de los mismísimos integrantes de las organizaciones ambientalistas! (el café previo incluirá comentarios como “…es un trabajo fuera de horario”; “…una mirada no vinculante”; “…la posibilidad de ayudar desde otro lugar a que esto llegue a buen puerto”). Es claro que todo eso, a las empresas y gobiernos les resulta más que conveniente.

Pero al momento en que la “solución” se transforma en una EIA (Evaluación de Impacto Ambiental) formal, con tapa, gráficos y listas bibliográficas profusas, los “integrantes” están todos adentro, figuran en la segunda o tercera página, sin nada que aclare, que “este de acá disintió…”, o que el otro “ni se enteró…”, o que “el otro había pedido que no lo nombren, o al menos, que no nombren a su institución”.

Pero Ayuí (caso que vengo siguiendo con atención), terminó también por develar esto. Porque cuando la Fundación Iberá empezó a preguntarles, por nota, a varios de los descuidados técnicos involucrados en este caso particular, encontró que ninguno de los consultados conocía la EIA, ni siquiera se las habían enviado. Pero eran “el equipo técnico”… Más aun, los consultados escribieron cosas como. “Moralmente no puedo aprobar esa represa”, “Me parece una barbaridad”, “Veo que no hicieron los estudios que sugerí que debían hacer”, “Nunca me enteré de una represa”… Basta comparar la lista de los integrantes del equipo técnico de la EIA, y las firmas de la Solicitada en Defensa del Ayuí, para comprobar alguna coincidencia, que termina por validar todo esto.

Pero ya todos se dieron cuenta de las picardías del ingeniero. ¡Hasta su maestro!, el que contribuyó a colocarlo en el sector de los prestigiosos pensadores de la conservación y el desarrollo sustentable. Los días del ingeniero, según dicen los que pasaron por sus aulas, un didáctico, estimulante y provocador de ideas, docente universitario, ya “fueron”…

Su prestigio y su talento. Sus abultados antecedentes, hoy sólo le permiten contribuir a develar que, también en la “conservación”, existe –como en la luna– un “lado oscuro”.

Nota final: En el Blog que los amigos correntinos han habilitado para la defensa del Ayuí, se encuentran muchos de los elementos señalados. Espero esta nota pueda ser incluida en el mismo.

Lic. Amanda Alchourón Cassieto
Investigadora adjunta
UGEAD

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28/07/08

DE LOS DISTRITOS DE RIEGO Y EL REPRESAMIENTO DEL AYUI…

Por Jorge Andres Charry

El mega proyecto de la construcción de un embalse sobre el cauce del rio AYUI en la provincia de Corrientes en Argentina, debe ser objeto de análisis profundo a la mirada de la economía ecológica, la pertenencia y uso del recurso y el derecho intrínseco que tiene la naturaleza por existir.
Es bien sabido que las políticas de expansión de la frontera agrícola que han venido desarrollándose en la Argentina han afectado directamente la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental del País, primero son los mega proyectos de siembra directa de soja que arrojan cifras millonarias que se quedan embolsilladas en las arcas de unos pocos, que no es el campo que todos conocemos, si no de las transnacionales que desplazan y arrojan a la calle a miles de argentinos y los depositan en las grandes ciudades con total desprotección estatal y una cosmogonía en choque cultural.

El proyecto de represamiento del AYUI tiene como sentido principal proporcionar aguas de riego para incorporar tierras al cultivo del arroz, el embalse cubriría un área de 8.000 hectáreas y tan solo el área que se incorporaría al cultivo del cereal serian de unas 20.000 hectáreas, cosa que a la vista de cualquier persona suena ilógico y exagerado, es cierto que el cultivo del cereal se puede hacer por inundación pero las cantidades de agua necesarias por hectárea no son ni siquiera cercanas a las cifras en metros cúbicos que generaría el represamiento, lo que nos hace pensar que el represamiento del cauce también lleva escondido algún otro fin que no conocemos hasta hoy.

La idea hoy se vende con la etiqueta de crecimiento económico y desarrollo para la zona, generación de empleo y otro sin fin de beneficios que a la luz de un país como la Argentina que ha venido sufriendo una cadena de hechos lamentables en su economía podría ser una tabla de salvación para alguna de las zonas de concentración de pobreza más alta en el país según la encuesta nacional de hogares.

Pero el cuestionamiento principal que genera la propuesta de este proyecto es la importancia y la valoración ambiental del bien, A quien pertenece? Como se debe usar?, en ese sentido se deben tomar acciones directas para la elaboración de investigaciones que muestren la verdadera cara de este tipo de proyectos, evaluaciones ambientales conscientes construidas desde la academia y no por el mismo estado o por los proponentes del proyecto ya que se harían consideraciones viciadas y sin ningún tipo de control.

También averiguar el costo ambiental y ecológico y la proyección del costo beneficio del proyecto, como también incluir en la valoración por métodos no económicos si no los propuestos por la Economía Ecológica el valor de la biodiversidad no con mercados de intercambio si no con el valor de existencia, el derecho a ser y existir.

Permitiendo la defensa natural del recurso y la proyección de este en el futuro para el goce y el uso nuestro y de las generaciones venideras, permitiendo el acceso a tecnologías más limpias y sensatas de agricultura que no incluyan técnicas extractivas y que eviten la perdida y deterioro del recurso y minimicen la extracción del poder nutritivo del suelo y que apliquen el principio de precaución en la elaboración de proyectos de este tipo así como también metodologías de encadenamientos y los principios filosóficos de la construcción ambiental.

Jorge Andres Charry
Msc Economía Ecológica Universidad Nacional de Colombia
Posgrado Economía Ecología Universidad de Buenos Aires
e-mail jorgeandrescharry@hotmail.com

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26/07/08

Los fraudes matemáticos de las evaluaciones de impacto ambiental y otras picardías de la ciencia y la técnica

Por Adrián Monjeau / Director Parkswatch Cono Sur

En referencia a la aseveración de que en el estudio de impacto ambiental del AYUI los impactos ambientales negativos y positivos están “debidamente balanceados”.
Las evaluaciones de impacto ambiental suelen combinar en una matriz los impactos positivos y los impactos negativos. La pretendida racionalidad de este procedimiento se basa en el concepto de compensación. Un impacto negativo es compensado por uno positivo.

Por ejemplo, la inundación de tierras vírgenes es compensada con la oferta laboral de un emprendimiento. La contaminación en un lado es compensada con un negocio forestal en otro lado. La extinción es compensada por ¿el bienestar?

Estas argumentaciones suelen acompañarse -en los casos más serios- con la bendición apostólica de las matemáticas. Se computan en las matrices los impactos negativos con valores crecientes de acuerdo a su intensidad (-1, -2, -3) así como los positivos (1, 2, 3).

Entonces, si yo tengo una lista de impactos negativos muy fuertes (-3) como cráteres de explosivos o espacios inundados, en algún pase mágico del procedimiento evaluatorio se produce la anulación de los efectos al encontrarse el -3 con el 3, dado que 3-3 es 0 (cero). Los impactos positivos y negativos quedan “debidamente balanceados”. En el caso de que los impactos negativos sean muchos, hay una picardía posible de ser utilizada: subdividir los impactos positivos en varias subcategorías, aumentando la cantidad de números positivos hasta que las cuentas den lo que tienen que dar. Perfecta claridad matemática.

Organismos oficiales como el CEAMSE utilizan este procedimiento. Varias leyes provinciales de evaluación de impacto ambiental lo avalan. Sin embargo, es un fraude matemático que oculta los verdaderos problemas, por más que aparezcan las famosas, inservibles y caradurísimas “medidas de mitigación y compensación”.

Esta falacia matemática puede entenderse mejor si comparamos un problema ambiental con un problema de salud. Uso este ejemplo porque son dos sistemas que tienen que estar completos e integrados para funcionar bien. Imaginemos que vamos al médico para una evaluación general y el resultado es: tumor del tamaño de un pomelo en el cerebro (-3), riñones muy buenos (3), hagamos la cuenta: 3-3: 0 (cero), estamos matemáticamente sanos, podemos irnos tranquilos.

Es evidente que la conclusión anterior es un disparate. ¿porqué nos cuesta tanto entender este disparate en un estudio de impacto ambiental?. Tal vez porque es un informe muy gordo y tiene un “misteriómetro” que hace parecer las cosas simples y obvias como muy complicadas e inabordables para el vulgo. Pero sólo se trata de triquiñuelas muy bien pagadas por los responsables de los impactos. Se trata, una vez más, de una exquisita y sofisticada justificación de la rapiña sobre los recursos naturales.

Son estos sabandijas, apóstatas de la militancia natural, cipayos de los pícaros y poderosos, ratas exitosas en los naufragios globales, parásitos del bien común, nativos convertidos en malezas, los que se valen de sus altos conocimientos, disfrazados de escrúpulos y palabras ampulosas, para deshilachar al planeta. Eran amigos de la causa; los perdimos por unos pesos. Escupo, llorando y furioso, sobre las peladas de nuestros enemigos.

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24/07/08

Hoy Viernes 25 de Julio - Le ganamos a la censura

Mensaje de Favio Landriscina (hijo de Don Luis) a propósito de la censura al programa "Mano a Mano con el Campo" que difundiría la cuestión del Ayuí, y en agradecimiento por el apoyo de todos quienes defendemos la naturaleza y la libertad de expresión...
Entre Todos...

Estimados Amigos:

Cuando mis hijas eran chiquitas les mostré, en San Martín de los Andes, como la nieve se derretía y gotita a gotita formaba un chorillo. Más tarde en la ruta, le mostré el Limay y le conté que millones de aquellas gotitas formaban ese gran río.
A cada una de esas gotitas, Luis Landriscina y toda la producción les agradecemos, de todo corazón, el enorme apoyo que recibimos.
Este viernes 25 de julio a las 22:00 por Canal Rural vamos a emitir el programa que no salió en su momento.
Saludos cordiales,

FAVIO LANDRISCINA

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23/07/08

Que el árbol no nos tape el bosque

Por Sebastián Oscar Barbará

En el año 1818, la escritora inglesa Mary Shelley dio a luz una obra literaria que había sido engendrada un par de años antes en el marco de un pasatiempo burgués. Era una novela gótica basada -cuando no- en un antiguo mito de la tradición clásica, que con el tiempo cobró gran popularidad, llegando incluso a convertirse en un clásico del género de terror en la pantalla grande, a la que arribó en numerosas versiones y adaptaciones. El título de la obra comprendía una palabra que devino en indiscutible elemento semiológico de la cultura occidental, me refiero al apellido del personaje principal de la novela: Víctor Frankenstein.
Ya en el siglo XX, los numerosos embates de la industria de Hollywood y su voracidad comercial llevaron a que, entre otras cosas, se trasladara erróneamente el nombre del doctor Frankenstein a su macabra creación, que en la obra original carece de nombre propio; y a que el monstruo fuese cobrando esa fisonomía que se convirtió en un ícono inconfundible. Pero más allá de estas curiosidades, la fuerza y el valor de la obra radican en la temática que subyace al relato ficcional, el cual indirectamente incursiona en el campo de la ética científica y de la responsabilidad sobre el proceder de cada individuo, valiéndose de una fábula cuya fórmula se ha visto repetida hasta el absurdo en la historia de la humanidad: la del creador que, arrobado por la ambición y sin medir las consecuencias de su imprudente accionar, termina siendo víctima de su propia creación.

El dato viene a cuento porque, por estos días, la sociedad correntina -y más precisamente, la del Departamento de Mercedes- corre el serio riesgo de repetir, de manera inaudita, la historia del renombrado personaje de Mary Shelley; esta vez bajo la forma de un colosal emprendimiento productivo del sector privado, que amenaza con borrar del mapa un importante tramo del arroyo Ayuí Grande sepultando, bajo un lago artificial destinado a riego, alrededor de ocho mil hectáreas de un riquísimo ecosistema que incluye tierras productivas, bosques nativos y especies autóctonas protegidas.

El lanzamiento del proyecto de marras, que tuvo lugar hace algunos días en la ciudad de Mercedes, tuvo todos los condimentos de una portentosa dramatización cuyos ribetes bien le valdrían ser enmarcada dentro de la sátira o el grotesco criollo; todo ello si no aconteciera que existen realidades ineludibles, las cuales hacen que el asunto en cuestión apunte, más bien, a resultar en una verdadera tragedia. En la ocasión fue posible apreciar falseamiento de la verdad en datos objetivos, ninguneo de cuestiones ambientales, precariedad científico técnica y menosprecio de la legalidad a cargo del personal técnico de copioso curriculum a cargo del proyecto. Pero, aunque a la sazón resultaran actores de menor porte, sería injusto omitir una especial mención al aporte que realizaron dos empleados de una de las empresas inversoras, quienes con su participación lograron un singular tinte melodramático -con cierto regusto jocoso para un buen entendedor-, apelando, el uno, a una retórica de mercachifle más digna de un puntero político que de alguien con formación técnica, y el otro, sumando a lo anterior la torpeza histriónica de la que ya hiciera gala en similar ocasión y en el mismo escenario.

Así, los concurrentes terminamos asistiendo a una puesta en escena cuyas ínfulas fueron disipadas gracias a la participación de cierto sector del público, que atinó a hacer sonar las campanas maliciosamente acalladas por los organizadores. Las ya nombradas falencias, entre las que se cuentan datos erróneos, estudios ambientales inconclusos y soluciones a todas luces insuficientes para el daño ecológico, fueron desplazadas por el constante enaltecimiento de las virtudes socioeconómicas del emprendimiento. No obstante, en el tiempo destinado a las preguntas del público, hubo planteos y cuestionamientos de tipo legal y técnico que resultaron más que suficientes para evidenciar que ciertos argumentos tenían la solidez de un castillo de naipes.

Fue entonces cuando la “obra” entró en el plano tragicómico, porque cuando la ciencia y la ley no dan respaldo, es necesario buscarlo en otros ámbitos, y eso fue lo que pretendieron lograr dos gerifaltes de una de las empresas involucradas. El método empleado, hoy muy en boga, consiste en crear dicotomías a partir de planteos espurios, con una postura que representa el bien frente a otra que encarna el mal en todas sus vertientes; dicho de otro modo, lo que se hace es dividir arteramente a la sociedad en dos grupos antagónicos, esencialmente irreconciliables, y a partir de allí, instigar a la gente a alinearse en uno u otro bando, de los cuales el “bueno” siempre es el del instigador. Este esquema, en boca de los inversores, suena más o menos así: “nosotros somos los benefactores de la sociedad; haremos el sacrificio de arriesgar nuestros ahorros en este proyecto productivo, el cual desarrollamos merced a nuestro amplio conocimiento técnico, teniendo como principal interés el contribuir al desarrollo socioeconómico de la región, y la producción en gran escala de alimentos que ayude a mitigar el hambre del país y del mundo.”; y, a la vez, hacen que la postura antagónica diga: “ellos, los ecologistas radicalizados y otros personajes sin conocimientos técnicos, pretenden impedirnos llevar a cabo esta obra de bien con el pretexto de salvar unos cuantos árboles y otros tantos animalitos, y dejar que el agua corra inútilmente por ese arroyo; cosas que no aprovechan a nadie y que, en realidad, podrían esconder la intención de sumirnos a todos en la pobreza, la desnutrición y el atraso”. Es una metodología que no nos resulta extraña, dado que ya ha sido puesta en práctica por los militantes de “Iberá: patrimonio de los (productores) correntinos”; quienes en esta ocasión cedieron el protagonismo para conformarse con un modesto papel de “idiotas útiles”, que nunca faltan en ocasiones como esta.

Ante ello, es necesario que, como sociedad, abramos los ojos y no nos dejemos llevar por cantos de sirenas: el verdadero planteo no es dicotómico, nadie pretende discutir “producción: sí o no”; lo que es necesario debatir civilizadamente es el “cómo”, es decir, de qué manera vamos a producir, qué estamos dispuestos a sacrificar, qué alteraciones al medio ambiente son tolerables y qué prácticas se inscriben dentro del concepto de desarrollo sustentable, eso que las naciones más avanzadas del planeta, al cabo, han empezado a tomar en serio y ya están poniendo en práctica.

Por otra parte, a la cuestión ecológica, muchas veces menospreciada, se suma la cuestión legal, ya que el proyecto presupone groseras contravenciones que van desde la Constitución Nacional hasta el Código de Aguas de la Provincia de Corrientes. Es una obviedad decir que el cumplimiento de las leyes está en la base del normal funcionamiento de toda sociedad; y la no observación de las mismas -por desgracia, tan común en la Argentina- corrompe la civilidad y las relaciones sociales, lo cual a la larga resulta, ni más ni menos, que en el principio de todos los males. Y en lo que atañe a este emprendimiento productivo, es este un punto en el que es menester poner especial énfasis; sobre todo después de haber oído que, para los técnicos que lo desarrollaron, el tema legal es “una cuestión de interpretación” que, desde ya, ellos interpretaron en su favor. Por eso el proyecto es presentado ante las autoridades provinciales, trasladándoles la presión de una responsabilidad que no deberían asumir, y en vastos sectores de la sociedad, automáticamente se despiertan suspicacias; principalmente porque la población en general percibe un alto grado de volubilidad moral en sus gobernantes cuando se trata de cuestiones que suponen grandes intereses económicos.

Es por todo ello que, si bien debemos evitar las posturas cerriles y, al contrario de quienes sólo pretenden imponer sus razones, permanecer abiertos a un debate civilizado, constructivo y superador, como pocas veces, es fundamental estar atentos al devenir de los hechos y conservar un espíritu crítico, atento a cada contingencia y a cada discurso; porque así será posible descifrar los solapados intentos de manipulación a que nos someten quienes sólo defienden sus propios intereses. Es necesario tomar consciencia de que, tras los espejitos de colores del beneficio económico, se podría estar engendrando una catástrofe ambiental y sanitaria que, además, conllevaría el daño sociopolítico de la violación de las leyes. Dicho de otro modo, debemos evitar que el árbol nos tape el bosque; y así, al mismo tiempo, también evitaremos que lo tape el agua.

Sebastián Oscar Barbará

Mercedes - Corrientes



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20/07/08

Otto Solbrig y la falacia de la escala

Por Adrián Monjeau / Director ejecutivo de Parkswatch Cono Sur

A raíz del comentario del Dr. Otto Solbrig "Aseguro que el Proyecto Ayuí no terminará con ninguna especie".

Una gota no hace la lluvia. La emisión de carbono de una persona y su vehículo no calientan el planeta, ni derriten glaciares. Ni una pisada, ni un soplido provocan erosión.
Si miramos el mapa de Human FootPrint versus Last of the Wild, miles de "Ayuís" se pierden en base a falacias como las de Solbrig. Ese argumento del Dr. Solbrig desprecia la escala a la que ocurre el proceso de extinción: porque es un escenario tendencial que opera a escala continental.

Ya lo escribí alguna vez: el enemigo es invisible por lo gigantesco. Las especies no se extinguen por un martillazo que justo pegó en la cabeza de una rana endémica (y el argumento de Solbrig pretende que creamos esto); ni se extingue una especie porque una persona aislada corte un árbol hoy por la tarde.

Se extinguen debido a una paulatina tendencia a la rarefacción de sus condiciones de habitabilidad por una sumatoria de casi infinitos impactos difusos en el tiempo y en el espacio. Las poblaciones pierden su conectividad natural por fragmentación y "deshilachamiento" de lo que otrora fue un hábitat continuo.

Entonces, en la argumentación de Solbrig hay una falta de visión de escala que es sorprendente. El proceso de extinción ocurre en tiempos y espacios que no pueden medirse ni argumentarse como causales puntuales, eso es una falacia, es como mirarse al espejo para ver si estamos envejeciendo y responderse "no, estoy igual que hace unos minutos".

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17/07/08

Escandalosa Censura A Luis Landriscina En Canal Rural

Fue en el programa "Mano a Mano con el Campo", que se emite los viernes a las 22 horas por el Canal Rural. Landriscina iba a difundir una entrevista al Presidente de la Fundación Iberá Enrique Lacour, en defensa de un arroyo correntino amenazado por un proyecto de Represa para regar cultivos de arroz. "Curiosamente, la represa, el arroz y el Canal Rural, pertenecen al mismo dueño", deslizó Lacour.
Mercedes: 16 de Julio de 2008.

"Tengo malas noticias. Acabo de recibir una llamada del Canal Rural "pidiendo" que levantemos el bloque con tu nota en defensa del Ayuí. Parece que están pisando callos de gente grande...", fue el mensaje enviado por Favio Landriscina -hijo del conocido humorista y conductor chaqueño, y productor del programa Mano a Mano con el Campo- a Enrique Lacour, el entrevistado para explicar su posición en defensa del arroyo.
Landriscina mantuvo una actitud ejemplar: "Nosotros tomamos la decisión de enviar la grabación del programa completo, si lo cortan sería un caso de censura previa NO avalada por nuestra producción". El resultado fue verdaderamente escandaloso: el Canal decidió levantar el programa completo y, en su lugar, pasaron un programa previo. Esto no pasó inadvertido a nadie, los televidentes (que no están acostumbrados a encontrarse con semejante situación), mucho menos a la producción del programa: "Nunca nos hicieron algo así".
Para Enrique Lacour el episodio demuestra lo desviado que se encuentra el Proyecto de Represa del Ayuí. "Es un proyecto que presenta una Evaluación de Impacto Ambiental cuyos profesionales, supuestos miembros del equipo, no la avalan. Es más, la desconocen porque ni siquiera les enviaron una copia…!".
El INTA y la UBA, también presentadas como entidades que avalan el proyecto, salieron a despegarse de la misma, deslindando toda responsabilidad. Para el Director del Centro Regional NEA del INTA, Ing. Hugo García: "Si el INTA aparece como miembro del Equipo Técnico de la EIA, pediremos que lo rectifiquen".
Para 50 reconocidos abogados, juristas, ambientalistas, artistas y productores de la zona, proyecto de represar el arroyo es un verdadero atropello a la naturaleza (ver "solicitada"), pero además, queda fuera de la ley, por eso Lacour enfatiza: "Lo impugnamos por improcedente y por ilegal. Un proyecto así, no requiere ninguna Evaluación de Impacto".
En la Fundación correntina ahora hablan de un nuevo atropello, el de la escandalosa censura del programa de Landriscina. "Este es un atropello contra la democracia y la libertad de expresión", señala Lacour, mientras que Landriscina lanzó: "Estamos dispuestos a aguantar el sogazo".
La impresentable actitud del grupo empresarial que domina el Canal Rural, el Grupo Clarín y el propio proyecto de Represa, desnuda la falta de escrúpulos con que se conduce este proyecto agrícola que también tiene como socio al financista George Soros (empresa AdecoAgro). "Han atacado a Don Luis, incuestionado decano de la producción agropecuaria, del interior y la vida rural", concluyó Enrique Lacour.

Fuente: Fundación Reserva del Iberá - http://www.fundacionibera.com.ar/

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15/07/08

Carta Abierta por el Ayuí

El Arroyo Ayuí Grande es un importante afluente del Río Miriñay, que en la Provincia de Corrientes transita por los departamentos Mercedes, Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá y Monte Caseros, antes de volcar sus aguas al río Uruguay.
Es posible navegar este arroyo, caminar entre ingáes, timbós y aguaíes que forman el bosque en sus orillas. Sus aguas contribuyen al mantenimiento de pastizales y pajonales de una importante zona ganadera y es empleada por agricultores del Sudeste correntino.

Pero un ambicioso emprendimiento agrícola pretende atravesarlo con una muralla, interrumpiendo su flujo natural y creando un lago de 8.000 hectáreas de superficie, para disponer de agua suficiente para regar 28.000 hectáreas de cultivos.

Harían desaparecer 50 kilómetros de costas, bosques de ribera, pastizales y pajonales, que quedarían sepultados bajo un lago artificial más grande que la laguna Iberá.

Esta pretensión no tiene precedentes. Sería la primera vez que un emprendimiento privado, en procura del beneficio de particulares, se apropiaría de un bien público de esta dimensión. Porque los ríos y arroyos son de todos, y no pertenecen a los propietarios de tierras a su alrededor.

Así lo prevén piezas jurídicas fundamentales de nuestro país como el Código Civil de la Nación, la Constitución Nacional, la Constitución Provincial y el Código de Aguas de la Provincia de Corrientes.

En un caso así, no hace falta un Estudio de Impacto Ambiental, ya que el proyecto, en sí mismo, no es legal.

Sería deseable que las empresas privadas del sector, con la ayuda del Estado y los organismos de asistencia técnica, diseñen los necesarios proyectos productivos adaptándose a la naturaleza correntina, en lugar de modificarla para satisfacer sus ambiciones.

Dejen que el Ayuí Grande siga siendo el arroyo que conocieron los guaraníes que le dieron su nombre y que los peces remontaron durante miles de años.

Adhieren

Juan E. Roldán
Productor del Miriñay - Desembocadura del Ayuí

Juan Desimoni
Economista

María Belén Blanco
Abogada
Asociación Cultural y Artística Curuzucuatiense
Colegio de Abogados 3ra. Circunscripción Judicial Corrientes

Juan Carlos Chebez
Naturalista y Escritor

Ernesto Viglizzo
Investigador del CONICET

Carmen Urquijo
Abogada

Daniel Sabsay
Presidente de FARN

Antonio Tarragó Ros
Cantante y Autor

Ana di Pangracio
Abogada

Samuel Kernohan
Ex Administrador de Pilagá S.A.

Silvana Buján
Periodista – Galardonada con Premios Martín Fierro

Aníbal Parera
Biólogo

María Mercedes Vallejos
Escribana Pública

Jorge Cornaló
Productor del Miriñay

Claudio Bertonatti
Museólogo

Juan Ignacio Mujica
Antropólogo e Historiador

Horacio Cardozo
Biólogo

Adrián Monjeau
Investigador CONICET

Fernando Arias Usandivaras
Ingeniero Agrónomo
Ex Director del INTA EEA Mercedes

Miguel Costaguta
Médico

Julio Manzanelli
Contador

Héctor Bibiloni
Abogado
Presidente de FUNDAMA

Francisco Erize
Naturalista
Ex Presidente de Parques Nacionales y Ex Director de FVSA

Tomás Waller
Científico

Enrique Lacour
Productor Agropecuario
Presidente de la Fundación Reserva del Iberá

Pedro Healy
Ruralista

Michael Thibaud
Argentina Ambiental

Carlos Figuerero
Productor Agropecuario

Roberto Chavero
Artista (hijo de Atahualpa Yupanqui, dedicado a la preservación de la memoria de su padre)

Antonio E. Brailovsky
Escritor y Ex Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires

Ramona Galarza
Cantante

Eduardo Basso del Pont
Veterinario – Presidente de Asoc. Ecologista de Goya

Juan Cruz Varela
Productor del Miriñay – Desembocadura Ayuí Grande

Eduardo Peluffo
Productor del Miriñay
Secretario de la Sociedad Rural de Mercedes

Luis Rey
Ingeniero Agrónomo
Ex Ministro de Ecología de Misiones
Ex Presidente de Parques Nacionales

Clara Martínez de Peluffo
Bióloga – Docente

Jorge Zoane
Productor Agropecuario

Mempo Giardinelli
Escritor

Hernán González Moreno
Productor Agropecuario

Leónidas Casabellas
Ex Comisario de la Policía Federal (Re)

Liliana Olveira
Naturalista
Presidenta CONat

Ricardo Ibazeta
Médico

Pedro Acheritegui
Arrocero del Miriñay

Andrés Bosso
Observador de Aves

Thilo Von Spangemberg
Productor Agropecuario

Jorge Daneri
Abogado

Alejandro Larriera
Veterinario
Ex Subsecretario de Recursos Naturales de Santa Fe

Adrián Digiacomo
Biólogo

Jorge Cappato
Presidente del Comité Sudamericano de la
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)

Eugenio Coconier
Biólogo

Alejandro Deregibus
Ingeniero Agrónomo
Universidad de Buenos Aires – Cátedra de Forrajes Naturales

Pablo Preliasco
Ingeniero Agrónomo

José Esain
Abogado Ambientalista

Luis Picolini
Arrocero del Miriñay

Raúl Montenegro
Biólogo
Presidente de FUNAM – Premio Nobel Alternativo

René Borderes
Ex Ministro de Cultura y Educación de la Provincia de Corrientes
Ex Intendente de Curuzú Cuatiá

Horacio Julio Rodríguez
Abogado – Escritor

Roberto Martínez Grossi
Médico e Historiador

Belén Etchegaray
Diseñadora Gráfica
Directora de FNA (Fotografía de Naturaleza Argentina)

Sumate:
defiendoalayui@gmail.com

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14/07/08

Ayuí o Producción versus Ambientalismo

(Por Fernando Laprovitta*)

Una vez más en Corrientes, la supuesta dicotomía entre producción y ambientalismo toma ribetes exponenciales. Parecería ser que no se aprenden de los errores propios y ajenos para volver a la enajenación salvaje de los recursos naturales (de todos), de cara a una siempre desmedida búsqueda de rentabilidad (de muy pocos).
Y digo supuesta dicotomía porque existen quienes se empecinan a catalogar a los “ambientalistas” como enemigos del progreso y opositores al desarrollo. Vaya anacronismo considerativo, puesto que desde esta posición lo que se pretende no es lograr impedimentos a la producción sino un progreso equilibrado y respetuoso de los recursos y un desarrollo esencialmente sustentable, ajeno a las superficialidades de lo simplemente metafórico.
Es por ello que el ambientalismo es inmanente del productivismo, entendiendo que no existe separación formal entre ambos, sino que uno es contenedor del otro. El ambientalismo mejora el productivismo, lo humaniza y lo proyecta eficaz y eficientemente hacia el futuro concreto, el de nuestros hijos y nietos.
La represa en el Ayuí, nos presenta una nueva trampa. La trampa del mito. Del mito aquel que nos convierte en provincia exitosa y nos posiciona en un contexto económico de vanguardia, del que dicho sea de paso, nadie puede garantizar su equilibrio temporal, hecho que marca la primera y clara luz de alerta a la hora de favorecer este tipo de emprendimientos.
Mito que al mismo tiempo nos lo presentan cual reto, en el que no existe opción o alternativa complementaria alguna, puesto que se transforma en un significado: el del éxito, el de una provincia pujante a escala visionaria ideal, aunque más bien se trate de una visión retrograda, a la cual y seguramente, lograrán revestirla de legalidad, aunque jamás de moralidad.
¿Cómo romper la lealtad cuasi religiosa a los preceptos capitalistas dejando primar la vida a lo largo del Ayuí? Impensable suponerlo, puesto que como significante, la represa del Ayuí, se transforma en un signo, lo que le confiere su carácter mitológico: el de la evolución económica de Corrientes, adornado de un sinnúmero de puestos laborales, los que son siempre tan efímeros conforme lo dicten la oferta y la demanda internacional por los comodities.
De allí que la represa del Ayuí, antes que en una represa en sí misma, se configura en un signo. El signo del “desarrollo”, que viene a materializar el camino de la prosperidad, en el que todo vale con tal de alcanzarlo, que banalmente puede asociarse a una moderna forma de hacerse millonario a costa de vender las joyas de la familia; cuestión que jamás será asumida por los impulsores de este tipo de proyectos, sean estos mercenarios u oprimidos inconscientes de los designios de las “manos invisibles” del voraz e insensible mercado que nos rige.

*fernandolaprovitta@yahoo.com.ar

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Potencial arqueológico del Ayuí

Por Juan Ignacio Mujica / Antropólogo, historiador

La experiencia de la arqueología del litoral Argentino donde el análisis de las cuencas de los cursos de aguas interiores no han sido hasta el momento debidamente estudiados y los pocos casos que se han dado, han sido con resultados ampliamente favorables como son el caso del Guaiquiraro limite entre Corrientes y Entre Ríos, estudios realizados por el Dr. Carlos Cerutti, parte del Río Mocoreta, Brignardello A. y Burne Ernesto y Mujica Juan I.

Y sectorizadamente los estudios realizados en las cuencas del arroyo Timboy y Río Miriñay en el Dpto. Monte Caseros realizados por Mujica Juan I. como así también los estudios hechos en las cuencas de los arroyos Urugua-í y en la cuenca del arroyo Yarará en la provincia de Misiones, Giesso Martín y Mujica Juan I. respectivamente donde el potencial ha sido de 40 sitios arqueológicos pertenecientes a diferentes culturas en solo 5 Km. de cuenca, nos demuestran el alto potencial que tienen las cuencas de los arroyos y cursos de aguas interiores.

El caso del arroyo Ayuí afluente del Río Miriñay, que por sus características donde las bosques en galerías y las praderas circundantes con muchos recursos alimenticios naturales que han sido indudablemente utilizados por los grupos cazadores como así también semi-sedentarios, es incuestionable que posee un gran potencial en patrimonio arqueológico, que debemos rescatar y custodiar para las futuras generaciones es por eso, que por el momento, es inviable la construcción de la represa hasta tanto no se hagan los estudios pertinentes de salvataje en la cuenca del mencionado curso de agua.

Magíster - Juan I. Mujica.
Antropólogo - Historiador

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06/07/08

PARA QUE CORRA EL AYUÍ

Una reflexión por Juan Carlos Chebez

Una vez más las obras de grave impacto se ciernen sobre nuestro litoral. Antes eran represas de mediana o gran envergadura y nos tocó batallar en la de Urugua-í en Misiones y luego en la de Corpus, que por si alguno no lo sabe, fue rechazada junto con cualquier otra represa que anegue el territorio misionero en un referendum popular donde ganó una negativa rotunda del pueblo misionero que curiosamente no tuvo eco en el resto del país y hoy parece caída en el olvido.

En este caso, el ahora floreciente negocio del arroz, trae aparejada la brillante idea de atajar este magnífico arroyo que merecería su preservación integral para el disfrute de todos los correntinos y vivir una experiencia eco-turística planificada de navegar un río interior de esta magnífica provincia.

Desdeñando todo esto, se anteponen los intereses de siempre, esta vez con la complicidad de estudios de impacto ambiental cuyos resultados queriendo o no, se convierten en avales técnicos de estas propuestas que no son debidamente discutidas y condenadas.

En mi caracter de naturalista y conservacionista argentino y sin involucrar a ninguna de las tantas instituciones a las que pertenezco, me manifiesto de la manera más natural y clara que para mí es la canción de raíz folclórica para ponerle el corazón a la cosa y ver si logramos sentarnos a planificar que país y que provincia queremos.

Y hablando de Corrientes, se imponía hacerlo en tono de chamamé y con el mayor de los respetos, por los grandes artistas de ese terruño, nos animamos a decir:

PARA QUE CORRA EL AYUÍ

I
Nací para ser arroyo,
divagar por la llanura,
hundirme en cada recodo,
junto a mis aguas oscuras.

Para esconder a las garzas,
y guardarlo al surubí,
y por mis selvas vecinas,
me llamaron el Ayuí.

Nací para ser un brazo,
del extenso Miriñay,
y para llevar mi canto,
con rumbo hacia el Uruguay.

II
Por eso es que yo no quiero,
que detengan mi corriente,
y que inunden mis orillas,
que albergan todo lo agreste.

Yo no quiero ser laguna,
ya existe la del Iberá,
la de Galarza y de Luna,
si quieren algunas más.

Mi destino es ir andando,
como la vida se va,
y llevármela a la luna,
si se quiere reflejar.

III
Me abrazan por la cintura,
el curupí y el ingá,
el ceibo, el laurel de río,
y muchos árboles más.

Me custodian los carpinchos,
la tortuga, el yacaré,
y mi canto por la noche,
siempre acuna un chamamé.

Nací para ser arroyo,
lo digo de esta manera,
nadie es dueño de mi orilla,
lo discuto donde quieran.

IV
Pues soy una vena de agua,
corazón del Taraguí,
y si me dejan yo quedo,
muy firme en ese sentir.

Yo no se de conveniencias,
ni asuntos de economía,
pero guardo los secretos,
de los que antaño vivían.

Yo soy el paisaje vivo,
y quiero seguir andando,
y si me atajan, me muero,
porque quieto no me hallo.

Estribillo:
Nací para ser arroyo,
les pido de esta manera,
por culpa de una arrocera,
no se olviden como era.

Sacha- Juan (Juan del monte)
Juan Carlos Chebez es Naturalista y Poeta autor de “Los que se van” y “Guía de Reservas Naturales de la Argentina” entre otras obras.


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04/07/08

En dos líneas

Por Lic. Silvana Buján / Periodista ambiental

Es tiempo de percibir de manera global el accionar sobre el ambiente. Nuestro pensamiento moderno nos marcó a fuego convenciéndonos de que éramos capaces como humanidad de crecer de modo infinito sobre un mundo finito. Nos llenamos así de emprendimientos que avasallan los espacios naturales, con proyectos de alto impacto. Este es un ejemplo, en esta ocasión en manos privadas, de la insensatez humana en esta visión mercantilizada de la naturaleza."
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01/07/08

Represar El Ayuí Sería Un Atropello

La Fundación Reserva del Iberá (FRI) se refirió así a los anuncios por parte de las empresas Copra y Adeco, que resurgieron un viejo proyecto para detener las aguas del arroyo Ayuí en un embalse artificial de 8.000 hectáreas, con la finalidad de regar una importante superficie de cultivos en la zona de Mercedes, provincia de Corrientes: 'Esto es hacer desaparecer al Ayuí, un atropello al futuro y una ilegalidad al presente', asegura la fundación correntina.
La Fundación Iberá recibió en Mercedes (Corrientes) a los responsables del Estudio de Impacto Ambiental de este polémico proyecto de inversión privada, que en su versión anterior (2005) había provocado la reacción de las más importantes organizaciones ambientalistas de la Argentina y otras de nivel internacional (Greenpeace, FARN, Fundación Vida Silvestre Argentina, Aves Argentinas, Proteger y muchas otras) y de otras expresiones de la Sociedad Civil.

'Lo que ahora proponen las empresas es muy similar a lo anterior: interrumpir el flujo del arroyo Ayuí con un paredón a cota 60, que dejaría sepultado bajo las aguas al cauce del arroyo, sus costas, las del Yuquerí y el Curupica-í, en suma, unas 8.000 hectáreas de ambientes naturales que incluyen pastizales y bosques nativos', explicó el Presidente de la fundación Enrique Lacour.
Para la Fundación Iberá esta situación quiebra el estado de derecho de igual forma que en la versión anterior: 'Nadie puede hacer desaparecer un arroyo y sus costas, sus bosques, y el territorio de su periferia en semejante superficie, para ampliar sus márgenes productivos o su renta'. La superficie afectada por el lago artificial podría compararse a la que ocupa la cercana ciudad de Mercedes: ¡Sólo que excede doce veces su tamaño!

Resulta llamativo que, mientras en el país rige una moratoria para los desmontes de bosques nativos (Ley Nacional de Bosques 26.331) que se prolongará hasta que las provincias concluyan sus Planes de Ordenamiento de sus Bosques, aparezcan este tipo de anuncios que implican afectar de manera irreversible el bosque nativo del Ayuí.

El Estudio de Impacto Ambiental –extendido en estos días a la fundación por las propias empresas, en actitud más comunicativa que en la anterior ocasión– reconoce la existencia de 391 hectáreas de bosques que desaparecerían bajo las aguas del embalse artificial.

Para Pedro Healy, socio fundador de la organización y columnista de temas rurales 'La provincia está conminada a desarrollar su plan de ordenamiento de bosques, por lo que resulta insólito que mientras eso sucede (o deberíamos suponer que sucede), se anuncie la realización de proyectos que afecten los bosques que están protegidos, incluso por las leyes provinciales'.

Una cuidadosa revisión de la documentación de impacto ambiental permitió a la FRI volver a cuestionarla. 'Hemos comprobado, por ejemplo, que algunos profesionales supuestamente integrantes del Equipo Técnico, ni siquiera conocen los resultados del Estudio de Impacto Ambiental, no sabían que la misma proponía la realización de esta represa y hasta dieron muestras de asombro al ser consultados por la fundación'. Uno de ellos exclamó: '¡No entiendo como pueden ponerme como parte del Equipo Técnico!'

Para la Fundación Iberá el problema es mayor que el ilustrativo dato anterior: Este es el tipo de proyectos que no debieran llegar siquiera a la etapa de evaluar su impacto ambiental, ya que dejan de ser viables mucho antes. Si los asesores de las compañías resolvieran eso a tiempo, ahorrarían el tiempo y los recursos de las empresas, y evitarían hacer anuncios que prometen ingentes empleos, ofreciendo ilusiones endebles a la población.

La fundación aclara nuevamente que no está en contra de la agricultura ni de la producción. Al contrario, reconoce la necesidad de nuevas inversiones y proyectos de desarrollo. Sólo que estos no pueden avanzar violando leyes, destruyendo el paisaje y la naturaleza, comprometiendo a una cuenca (incluso desde el punto de vista productivo, porque aguas abajo, en el río Miriñay que depende en gran medida del Ayuí, también se necesita el agua para producir). El desarrollo sustentable debe ser respetuoso del medio ambiente ¡y de las leyes!

'¡Hasta ahora, nadie había llegado tan lejos...!', se escucha en la fundación mercedeña, que explica que está permitido y regulado por el Estado tomar agua de un curso de aguas corrientes, que no deja de fluir naturalmente, (aunque sabemos que hay quienes lo hacen en forma ilegal). Incluso, también lo está represar pequeñas porciones en cursos de agua menores en las 'cabeceras de la cuenca' donde no existen bosques naturales (aunque, nuevamente, hay quienes lo hacen en forma ilegal).

Pero atajar el flujo de un arroyo de las dimensiones del Ayuí, e inundarlo en forma permanente, afectando semejante superficie, ecosistemas naturales, especies silvestres e incluso superficies ganaderas de valor, es algo completamente nuevo.

Es un verdadero atropello. Y constituiría un peligroso antecedente, que podría dar lugar a que estas mismas empresas, u otras, pretendan hacer lo propio en otros cursos de agua.

Más datos:
-La Ley Nacional de Bosques 26।331, vigente desde enero del corriente, prohíbe la afectación de bosques nativos en todo el territorio de la Argentina, hasta que las provincias desarrollen sus Planes de Ordenamiento de los bosques.
-Dos de las cuatro especies declaradas 'Monumento Natural Provincial de Corrientes' (Decreto Ley 1।555/92) viven en el área que se pretende afectar (lobito de río y ciervo de los pantanos).
-Según el Estudio de Impacto Ambiental el área es un 'Área de Importancia para la Conservación de las Aves' (AICA) de la Argentina, una figura que proponen las organizaciones que se dedican a la preservación de las aves silvestres.
-Los productores de la cuenca inferior del Ayuí y del río Miriñay podrían verse afectados por la falta de agua. Quienes operan la represa podrían retenerla a requerimiento de los cultivos que se pretende regar, mermando su disponibilidad más abajo.
-En el 2005, muchas fueron las voces que se alzaron en contra de la represa. El diario La Nación dedicó una editorial del día Jueves 30 de Junio de 2005 (http://www.lanacion.com.ar/717152).
-En la versión del 2005 el lago artificial era de 11।600 hectáreas (mayor que ahora). Esto responde a que la Estancia Ayuí abandonó definitivamente el proyecto, luego de tomar conciencia del daño ambiental irreversible que el proyecto acarreaba.

(*) La Fundación Iberá inició en el mes de mayo de 2005 una campaña en defensa del arroyo Ayuí, concebida inicialmente hacia ला difusión pública acerca de los impactos ambientales negativos que traería aparejado tal proyecto, juzgó que los mismos no fueron convenientemente evaluados ni comunicados a la sociedad, apeló a que las autoridades gubernamentales, así como los titulares de esta inversión económica, detengan el desarrollo del mismo.

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Posición Fundación Felix de Azara

Ha llegado a nuestro conocimiento que en la provincia de Corrientes, se ha reactivado un antiguo y polémico proyecto consistente en interrumpir el flujo del arroyo Ayuí con unparedón a cota 60, sepultando bajo las aguas al cauce del arroyo, sus costas, las delYuquerí y el Curupica-í.
En suma, unas 8.000 hectáreas de ambientes naturales que incluyen pastizales y bosques nativos- con vocación ganadera y conservación de la biodiversidad- serán transformadas drásticamente para el cultivo del arroz. Esta parece ser la política imperante en Corrientes: números, cifras, toneladas para hoy, y que del mañana se ocupe... no sabemos quién.

La agricultura industrial desarrollada a partir de la tecnificación del trabajo y la siembra continua de grandes superficies, es la principal causa de desaparición de los ambientes naturales y su diversidad de especies. Si además la agricultura se hace en áreas marginales,donde las condiciones ambientales no son las adecuadas para el cultivo, recurriendo a megaobras para subsidiar la producción, este impacto suele estar acompañado por procesos de desertificación o degradación irreversible de los suelos.

Este parece ser el caso del proyecto arrocero sobre la cuenca del arroyo Ayuí, dado que para concretarse necesita de la construcción de una represa de enormes dimensiones. De esta forma, miles de hectáreas naturalmente inadecuadas para el cultivo de arroz, serán subsidiadas con riego. El subsidio, esa obra que nos quedara a todos como deuda futura al convertirse en tierra muerta, no esta contemplado en la inversión. Nadie sabe quién se hará cargo de la restauración, una vez acabada la fertilidad del suelo.

Toda política productiva de gobierno, debe compatibilizar las urgencias del hoy con las necesidades del mañana. Un negocio rápido, con alto margen de ganancias a costa de una deuda, no debería ser impulsado por nuestros representantes. Es por ello que existen mecanismos como la Evaluación de Impacto Ambiental, la planificación territorial, las audiencias públicas, etc. No como meros trámites a cumplir, sino como procesos de análisis de alternativas y de costo-beneficio de todos los correntinos, de hoy y de mañana.

Hay una serie de preguntas que deberían estar bien respondidas antes de lanzarnos a
promover el proyecto arrocero del Ayuí:

¿Es una política inteligente inundar miles de hectáreas de bosque nativo en perfecto
estado de conservación para que unos pocos propietarios produzcan arroz
intensivamente por unos pocos años?

¿Está previsto entre los costos de la obra, la restauración del suelo y las vías de
escurrimientos originales?

¿Existen mecanismos legales idóneos y efectivos para comprometer a los propietarios a
una restauración del impacto, evitando la venta futura de una propiedad degradada que se sume a las miles de hectáreas con procesos de desertificación?

¿Vale la pena entregar a unos pocos privados (con claros fines de lucro) miles de
hectáreas de bosque nativo, patrimonio de todos los correntinos, para la destrucción del hábitat de decenas de especies animales, algunas de ellas monumentos naturales
provinciales?

¿Qué sucede con los efluentes contaminados que irían a parar al Río Miriñay?

Actualmente existen arroceras que liberan sus aguas al Miriñay, sin que las autoridades investiguen a qué se debe la mortandad de peces que habitualmente se observa en esas aguas. ¿Están entonces las autoridades preparadas para afrontar el costo de un aumento de actividades de control y fiscalización?

¿Están los correntinos dispuestos a sacrificar el arroyo Ayuí y parte del Río Miriñay, para que un ínfimo número de arroceros aumenten su producción?

¿Corremos peligro de no tener para comer si este proyecto arrocero no se llevara
adelante, en un área donde nunca antes hubo arroz, pero sí muchas vacas y gente de
campo trabajando?

¿Es necesaria una siembra a gran escala, incrementando exponencialmente los impactos,
cuando existen sobrados ejemplos de cultivos de arroz de menor escala igualmente
productivos?

¿Será éste el primer caso en la historia de agricultura industrial en emplear mucha mano de obra y beneficiar a las comunidades locales en el largo plazo?

La superficie a inundar es alarmantemente grande. Corrientes ya conoce las desgraciadas consecuencias del proyecto Yacyretá. Los beneficios para todos y la sustentabilidad a largo plazo de la propuesta deben ser evidentes, caso contrario, estaríamos ante un claro ejemplo de rápido enriquecimiento de unos pocos, a costa del país.

Buenos Aires, 18 de junio de 2008

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30/06/08

Represa del Ayuí y un anuncio para la polémica

Por Aníbal Parera

Los recientes anuncios acerca de un gran proyecto agrícola en el área de la cuenca del Arroyo Ayuí en el Departamento Mercedes de la provincia de Corrientes, deben ser cuidadosamente analizados por la opinión pública, antes de festejar lo que a primeras luces sería una iniciativa de desarrollo local generadora de empleo y nuevas inversiones.

Impulsado por dos empresas líderes del sector (Copra y Adeco) este proyecto anticipa una notable expansión agrícola en un área tradicionalmente ganadera.

Se anuncian la incorporación de unas 28.000 hectáreas de cultivos de arroz y otros cereales, exportaciones millonarias y una cantidad nada despreciable de nuevos puestos de trabajo.

Lo que no se anuncia con la misma intensidad es que para ello proponen interrumpir el flujo natural de un importante curso de agua, eliminando sus bosques de ribera y extensos pastizales, sorteando así derechos fundamentales expresados en la constitución y las normas más elementales.

La propuesta de las empresas consiste en crear un lago artificial de proporciones descomunales. Tan grande como El Palmar de Colón (Entre Ríos), mayor que la cercana y famosa Laguna del Iberá y 12 veces más extenso que el casco urbano de la cercana ciudad de Mercedes.

El proyecto consiste en atravesar con un paredón el arroyo mencionado e inundar su lecho completo en un tramo de decenas de kilómetros de costas. La escena de la fotografía quedaría entonces bajo el agua, destruida de manera irreversible.

Este reservorio artificial recibiría, a su vez, los efluentes químicos de esta gigantesca superficie de plantíos, y el destino de la cuenca del río Miriñay (receptor final de las aguas que terminan en el río Uruguay), podría quedar severamente comprometido, no sólo desde el punto de vista ambiental, sino también productivo, pues la cantidad y calidad de aguas disponibles cuenca abajo ya no serían las mismas.

Conviene reflexionar que represas y lagos artificiales de estas proporciones –aunque ya severamente cuestionadas en todo el mundo– han sido siempre emprendidos por el Estado y con fines de provisión de electricidad a la población. Obras netamente públicas y en procura del bien común.

Pero esta vez se trata de un emprendimiento privado, con lógicos fines lucrativos. Nadie intenta demeritar la renta privada, muy por el contrario. Pero ella no podría justificar adueñarse de algo tan público como un trozo de la geografía... ¡un río! para simplemente hacerlo desaparecer junto a sus bosques y sus especies animales y vegetales.

Resulta al menos llamativo que las autoridades participen de manera entusiasta del anuncio de un proyecto de estas características, con tono de “lanzamiento”. ¿Habrán advertido que no sólo de puestos de trabajo se trata? A favor de los gobernantes, conviene aquí reducir el hecho de los anuncios a lo que efectivamente ocurrió hasta ahora: las empresas presentaron la documentación, y deben permanecer a la espera de los permisos necesarios.

El proyecto deberá entonces pasar por muchas instancias previas, incluyendo una audiencia pública donde las evaluaciones ambientales sean sometidas a la opinión popular.

Tal vez ni siquiera llegar a eso, ya que este parece ser un ejemplo de lo que “no se puede hacer”, mucho más que un caso que admite evaluar su impacto ambiental.

Si las autoridades dejaran pasar esto, y si las empresas –advertidas de una situación que podría devenir en importante reacción en el terreno jurídico y cívico– insistieran en destruir el curso del Ayuí para dar lugar a su proyecto productivo el precedente sería desafortunado.

¿Cuál sería, entonces, el nuevo límite?

¿Podrían éstas u otras empresas, con suficiente respaldo económico, levantar un dique para hacer desaparecer nuevos trozos de nuestra geografía?

¿Podría luego ser el turno del Miriñay, el Payubre, el Aguapey o el Corriente?

¿Dependería simplemente de eso?

¿Del poder económico para hacerlo?

Fuente: Diario El Territorio, y otros medios provinciales de Corrientes.


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29/06/08

Información de contacto

Lic. Guillermo H. Cardozo
Email: cardozogh@gmail.com
Tel: 03773 - 422260 / Cel: 3773 – 440118
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Cyberacción. Salvemos juntos el Ayuí